Disponemos además de otras acciones contextuales al situarnos cerca de ciertos personajes, bien jugar a videojuegos si nos situamos al lado del poseedor del Salón Recreativo, montar helados, bailar, saltar sobre una silla, unirnos a fiestas de té, sentarnos, dormir la siesta o pasar la noche en camas, sillas o bancos, que no tienen prácticamente incidencia alguna sobre el progreso.
Tras completar el encargo o trasladar con éxito a posibles habitantes, recibimos energía para subir de nivel al poblado, y convertirlo en una ciudad de primera. Debemos tener en cuenta que los Sims disponen de un tipo de objeto que adoran, otro que les gusta con reservas, y un último que odian con todas sus fuerzas. Este hecho debe guiar nuestras decisiones relativas a la hora de colocar cierto tipo de accesorios, regalar objetos, o aplicar esencias a modo de capas de pintura.
Encontramos que inicialmente la variedad de esencias, diseños, escenarios, personajes, piezas de construcción de elementos y edificios, son muy limitadas, aunque por suerte al subir el nivel de la ciudad obtenemos nuevos bloques, diseños al completar encargos, elementos de construcción, etc. En cualquier caso en un juego tan orientado a la construcción, encontramos que la variedad de opciones es bastante limitada, algo que ya de inicio comprobábamos al crear nuestro personaje, que irremediablemente se parecerá a alguno de los habitantes, en nuestro caso a Amapola, la florista.
Disponemos de seis categorías de objetos, frikis, góticos, monos, divertidos, intelectuales, relativos a los alimentos y apetitos. Podemos consultar listados de esencias desbloqueadas divididas por categorías, o el listado de gustos de los Sims que conozcamos, para adecuar nuestras elecciones. Además podemos consultar el listado de tareas pendientes, el inventario con esencias y objetos creados, todo ello mediante el método de marcar y pinchar con el Wiimote.
En algunos encargos de piezas encontramos que las capas superan al número de piezas que conforman al objeto. Para la construcción de objetos disponemos de libertad a la hora de añadir piezas que nos permitan otorgar un toque más personal y artístico, además de poder emplear las esencias requeridas. Esta libertad se maximiza a la hora de crear estatuas. En cualquier caso, y refiriéndonos a la materia estética, podemos aplicar capa sobre capa del mismo material para variar el acabado.
De esta forma, además de traer nuevos habitantes a la ciudad y zonas adyacentes, o cumplir encargos, debemos sacar tiempo para decorar nuestra casa con las recompensas obtenidas, crear objetos para regalar a los vecinos, completando así su hogar con objetos de su agrado, haciéndoles más felices.
Hemos mencionado al inicio del análisis los parecidos o influencias de MySims. El legado de Sim City lo encontramos aligerado en la construcción o realización de un plan urbanístico. También hemos aludido a Animal Crossing, y es que nuestro personaje dispone de herramientas como un hacha, una regadera, una caña de pescar, un detector de metales, una pala, que le permiten realizar un montón de acciones encaminadas a obtener esencias. Podemos recoger frutos de árboles del suelo, o agitar los árboles mediante la pulsación de B sobre el árbol y el movimiento del Wiimote. Al hacer caer las esencias podemos emplearlas como semillas o pinturas para los objetos. Regar, fertilizar para acabar con el árbol pero obteniendo multitud de esencias del tipo predeterminado, talarlo para conseguir su madera, arrancar flores, son algunas de las opciones que disponemos como jardinero.
En pequeñas charcas, lagos con embarcadero, tenemos acceso a la caña de pescar y un sencillo evento con el que podemos obtener diferentes tipos de peces, neumáticos, serpientes, pulpos y otras criaturas marinas. Debemos mover la caña mediante el Wiimote, dirigiéndola al lugar donde encontremos burbujas, pulsar B y mantener para hundirla. Por último debemos realizar un movimiento hacia arriba con el Wiimote para obtener la pesca.
Ciertas zonas de los escenarios nos dan acceso a una secuencia de exploración con un detector de metales. Mediante la emisión de unas señales de unos colores cada vez más rojizos, y una frecuencia mayor, podemos cavar para desenterrar esencias de lo más variopinto. Bolas de billar, lápices de labios púrpura, muñecos de vudú, restos orgánicos, fósiles, piedra, videojuegos, muñecos articulados, que engrosan nuestro listado de esencias.
Todas estas acciones van encaminadas a la obtención de esencias, y no nos sirven ni de financiación, forma de acometer concursos, o tareas alternativas para obtener algún tipo de recompensa, lo que elimina prácticamente de un plumazo la mayor parte de los atractivos de Animal Crossing.