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Tal y como os comentábamos en la primera página de éste análisis, la jugabilidad del título de EA Sports ha dado un giro radical en su enfoque, acercándose más a lo que sería un buen simulador de baloncesto, aunque aun con diversos aspectos por mejorar, como la preparación de las jugadas, sobretodo en ataque.
Así pues, el ritmo en los partidos ha decelerado, y no será tan fácil montar un contraataque espectacular o entrar a canasta ejecutando un mate desde el tiro libre. Tal y como en la realidad, hay que tomarse con la cautela necesaria los 24 segundos de cada posesión, esperando al momento adecuado para lanzar a canasta, haciendo uso de las capacidades de las estrellas de cada equipo o de los bloqueos y continuaciones de los compañeros de equipo.
Con los botones de dirección podemos precisar las estrategias tanto de ataque como defensivas y cambiarlas en el momento que mejor congenga a la situación. Así pues, podremos cambiar de una defensa al hombre a defender a todo el campo o instaurar una zona si la situación se complica. En ataque las posibilidades también son amplias, otorgando importancia como ya os hemos comentado al uso de la estrategia, aunque sin obviar los aclarados para que los jugadores estrella puedan resolver una delicada situación. Con este sistema también podremos sustituir a los jugadores de nuestro quinteto. Pese a que sea un acceso rápido, el tener que pulsar dos veces como mínimo los botones de dirección hace que el uso tanto de las estrategias como de las sustituciones sea muy lento y confuso.
Cada jugador posee unas características y éstas nos son indicadas con un indicador su mantenemos pulsado el botón LB. Las zonas marcadas de color rojo son las más óptimas para obtener una canasta con el jugador que posea el control de la pelota. A través del stick analógico derecho podremos diblar a los defensas, ejecutando movimientos en consonancia a la dirección a la que dirigimos el stick.
Otro detalle muy importante es la inteligencia artificial de los compañeros, que saben ayudar en todo momento al jugador, ya sea con ayudas defensivas si un atacante se zafa de nosotros, con excelentes transiciones tanto ofensivas como defensivas o el muy buen uso del tráiler desde atrás para entrar a canasta con fuerza. Sin duda, matrícula de honor en este aspecto.
El título también hace uso del sensor de movimientos que posee el Sixaxis. aunque su utilización se reduce simplemente a lanzar tiros libres. Pulsando cualquiera de los gatillos superiores, deberemos inclinar el mando hacia atrás para luego lanzar hacia adelante la pelota, simulando un peculiar lanzamiento a canasta.
El aspecto gráfico de NBA Live es verdaderamente bueno, pero la versión de PlayStation 3 luce algo peor que en Xbox 360. La ausencia del AntiAliasing provoca en el contorno de los jugadores unos bordes de sierra que desentonan con la excelente calidad de la cancha. Además, la resolución máxima que el juego soporta en esta versión es de 720p, mientras que en la consola de Microsoft se puede jugar a la resolución máxima 1080p. Pese a ello, los detalles están constantemente a la órden del día. Algunos jugadores tendrán sus propios movimientos clavados a los de la realidad. La forma de lanzar de Pau Gasol o Shawn Marion, así como la versatilidad de Allen Iverson, por mencionar algunos ejemplos, están realizadas a la perfección. Otro gran detalle es que en ocasiones, cuando Juan Carlos Navarro entra a canasta, lanza su característica 'bomba'.
La fidelidad en los rostros es bastante mejorable. Los jugadores estrella son bastante fidedignos en lo que se respecta a su homónimo real, aunque no todos, porque jugadores consagrados como Garnett o Jason Kidd no son todo lo semejantes que deberían. Además, aunque cada uno con su correspondiente tamaño, los cuerpos de los jugadores son exactamente iguales. El trabajo en la constitución física de los jugadores debería haber sido bastante mayor.
En lo referente al apartado sonoro, durante el partido nos acompañará la narración de Sixto Miguel Serrano acompañada de los sublimes comentarios del ilustre Antoni Daimiel, quien aportará un punto de inflexión a cada jugada y nos aportará su sabiduría baloncestística con los detalles de diversos jugadores en cada momento del partido, e inclusio con mención a quién hay que tener más en cuenta,
Los efectos de juego son más que destacables, con el público gritando 'defensa' o coreando a su jugador preferido. Mención especial al 'Sheed, Sheed' cada vez que el 36 de los Pistons toca el balón. La música en los menús se mantiene fiel al estilo Rap y R&B, incluso con versiones conocidas trasladadas al género mencionado, como el Toxic de Britney Spears.
En definitiva, NBA Live ha dado por fin el cambio que necesitaba. Pese a no ser aun el simulador perfecto, los chicos de EA Sports han sabido determinar cuál es la senda correcta.
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