Análisis
Pasito a pasito
EA Sports asienta las bases de lo que comienza a ser un proyecto de nueva generación muy sólido.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 18/11/2008 07:17
Pese a que se permita circular la pelota, realizar cortes y jugadas al vuelo, bloqueos directos o con continuación de una forma relativamente sencilla, pese a que la presión defensiva, los dos contra uno o trampas defensivas o los regates especiales rompetobillos estén a nuestro alcance sin demasiadas complicaciones, nos encontramos ante un juego que resultará en extremo simplificado para muchos usuarios. Este punto resulta determinante, ya que dependiendo de tu perfil de jugador NBA Live 09 te resultará más o menos acertado, sin que exista una verdad absoluta que convierta a una apuesta más profunda y complicada de manejar en mejor. Cada jugador determinará mediante sus preferencias o demandas si NBA Live o NBA 2K encaja mejor en sus gustos. Indudablemente NBA 2K9 se aproxima muchísimo más a la realidad pura y dura, ofreciendo comportamientos y movimientos mucho más humanos así como una experiencia de juego más profunda y desafiante. El coste de esta realidad será para algunos usuarios excesivo, dada su curva de aprendizaje y dificultad.
Lo que peor hemos llevado de este festival ofensivo ha sido la mayor dificultad para destacar en defensa, tapando líneas de pase, disfrutando del apoyo de la IA para cerrar el rebote o incrementar la presión. Por definición NBA Live 09 dispone de una ofensiva más efectiva que la defensa en nuestras manos. Como hemos mencionado en el anterior párrafo, esto agradará a algunos y enervará a otros.
Conforme incrementamos el nivel de dificultad de los rivales nos encontramos con una experiencia de juego mucho más desafiante, aunque en cualquier caso seguiremos experimentando los mismos problemas defensivos, que bien aprovechados por rivales online y por la CPU nos pueden causar más de un disgusto al contraataque. Además seguimos encontrando una amplia profusión de mates irreales dado el gentío que pulula por la zona o, simplemente, por tratar de realizar un escorzo imposible más propio del concurso de mates en una jugada en la que simplemente deberíamos haber realizado una bandeja o un mate de lo más simple.
Debemos criticar que, pese a la actualización diaria de "NBA Live 365", nos encontramos con unas rotaciones y quintetos que en algunos casos no acaban de reflejar la realidad de estrellas españolas pujantes como Rudy Fernández o Marc Gasol. Descubrir cómo el homónimo virtual de Nate McMillan no le da ni un minuto de juego a Rudy echa un poco por tierra toda la parafernalia montada respecto al ADN y las actualizaciones diarias, encontrándonos al menos de momento con una incógnita que deberá ser resuelta a lo largo de la temporada.
En cuanto al control del juego debemos decir que EA ofrece una apuesta mucho más directa y sencilla que la de 2K Sports. El uso de ambas palancas analógicas para los movimientos del jugador, desplazamientos, fintas, cargas, reversos, unido al empleo de los botones frontales y superiores nos brinda un fácil acceso a técnicas como los alley-hoops, los dos contra uno, las jugadas predefinidas, los bloqueos directos, etc. La mecánica de los tiros libres quizás resulte en extremo sencilla, con una barra que debemos cargar para detenerla en un intervalo muy concreto, resultando quizás más inmersivo el sistema de 2K Sports de emplear las palancas analógicas para recrear el tiro. En cualquier caso los jugadores responden ágilmente a nuestros mandatos y disponemos también de un amplio elenco de acciones más profundas que puedan diferenciar al novato del experto.
Enlazando ya con los primeros apartados técnicos, debemos mencionar que la inteligencia artificial del juego resulta algo perezosa a la hora de aplicar presión defensiva, acudir a cerrar el rebote o tratar de ganarlo en ataque. Encontramos un importante retraso en estas acciones respecto a las que podemos demandar mediante un comando como los bloqueos directos o los dos contra uno. Por lo demás seguimos encontrando, como en la totalidad de juegos de baloncesto, un peso excesivo de ciertos jugadores que acumulan demasiados tiros o posesión de juego, llegando en muchas ocasiones a cargar con la totalidad de la ofensiva rival con un grado de acierto escandaloso.