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Los personajes de nuestra historia vuelven a ser actores de carne y hueso en una cinemática estilo 3D que dieron muy buenos resultado en Most Wanted. Con secuencias cada cierto tiempo que van dando vida a la historia desde principio a fin. La chica que nos acompaña en esta aventura es Emmanuelle Vaugier, vista en películas como Saw o Smallville.
Para modificar nuestro vehículo podemos optar por el sistema tradicional, es decir, acoplar piezas especiales, como llantas, tubos de escape o spoilers (todos ellos de fabricantes conocidos) o bien utilizar la "autoescultura". Aunque NFS Carbono no cuenta con la variedad para "tunear" vehículos que sí había en las primeras entregas, sobre todo NFS Underground 2, este método Autosculpt sí que supone una novedad en la saga. Este revolucionario editor nos permite tratar cada pieza del coche de manera independiente. De este modo podemos cambar el color, las dimensiones y la forma de cada elemento a nuestro antojo, con lo que las posibilidades son infinitas: ensanchar la parte trasera, bajar el perfil de las ruedas, cerrar los faros...
Los aspectos técnicos son una pieza clave en este Need For Speed. Un estilo más colorido, en el que destaca la construcción de los vehículos, la sensación de velocidad y la profundidad de campo. El efecto difuminado de la pantalla al alcanzar altas velocidades puede resultar algo exagerado pero le da un efecto sorprendente y explosivo. Además, dado que todas las carreras tienen lugar por la noche, el uso de las luces es otro de los puntos fuertes, con efectos y reflejos, tanto en los coches como en los elementos del escenario, nunca vistos en la saga.
Por otro lado, la física de los vehículos se renueva por completo respecto a Most Wanted. No sólo se acentúan las diferencias entre las tres clases de coches (los deportivos con tracción trasera son más rápidos que los demás, pero los muscle cars tienen mayor cilindrada y los coches tuning se conducen mejor), sino que también notamos la diferencia entre las calles de Palmont City y las carreteras de montaña, cubiertas de polvo.
El grupo de los coches deportivos incluye modelos exóticos de fabricación europea, como Porsche, Lamborghini o Aston Martin. Son los coches más rápidos del juego, y los más difíciles de controlar. Los muscle cars estadounidenses son auténticos monstruos, como el Ford Mustang, el Shelby Cobra o los Chevrolet, aunque su exceso de potencia está compensado por un peso considerable. Los coches tuning son los favoritos por su bonita línea y sus grandes prestaciones. Son lo que vienen siendo los más normalitos y asequibles. En el juego están representadas marcas como Mitsubishi o Nissan.
En la parte sonora de NFS Carbono no se aprecian grandes evoluciones. Se pueden reconocer muchas voces y sonidos de Most Wanted. Una banda sonora muy extensa y que sigue la línea de toda la saga, mayoritariamente temas electrónicos junto a algunos roqueros o hip-hop. Una BSO variada y que acompaña estupendamente el estilo de juego y el juego mismo. Los efectos sonoros son idénticos a su predecesor, con lo que esta parte sigue siendo un punto fuerte ya que está bastante logrado. El ruido de los motores al cambiar de marcha, los derrapes y neumáticos en el asfalto... muy realista y muy en la línea. Un juego de carreras espectaculares necesita unos sonidos y efectos más que espectaculares.
No es un juego de larga duración. Los Need For Speed nunca ha tenido esa característica y Carbono no iba a ser menos. Se podría decir que en un intenso día de juego y dependiendo de nuestra habilidad a los mandos se podría completar definitivamente todo el mapa y todas las carreras.
Need For Speed Carbono no deja de ser la entrega que cada año promete la saga de EA. Si la innovación real fue Most Wanted, ésta no deja de ser la continuación con algunos toques de diversidad para satisfacer al público. Y, efectivamente, no es un juego que pueda llegar a defraudar, pero sí a dejar con ganas de más, con ganas de ver la evolución de una saga que cuenta con miles de seguidores.
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