Análisis
La policía no es tonta
Una nueva entrega de Need For Speed que sorprende por su nuevo desarrollo que toma elementos de toda la saga y los une de forma efectiva.
Por Juan Palma
| Publicado el día 04/01/2006 01:11
En cuanto a las posibilidades de cambiar el aspecto visual de los coches, se han reducido respecto a Underground 2. Aunque la mayoría de las cosas siguen disponibles, hay otras que han desaparecido, como poder cambiar los faros, poner neones, espejos, distintas capas de vinilos y equipamiento multimedia. No obstante, lo que hay es más que suficiente, teniendo en cuenta el estilo del juego, donde cambiar el aspecto visual ya no es algo obligatorio para progresar, sino que ahora es una simple posibilidad de personalizar el coche o bien una forma de evitar a la policía durante un tiempo. Al igual que pasa con los coches, en Most Wanted podemos ver todas las piezas existentes en el juego desde el primer momento, incluso las que están bloqueadas. Podemos probarlas tal como quedarían en el coche aunque de momento no se puedan comprar, y el juego nos informa a que miembro de la lista hemos de vencer para que cada pieza se desbloquee. El saber exactamente en que momento del juego se desbloqueará cada cosa es sin duda todo un incentivo para seguir jugando.
Cambiar de coche es mucho más complicado que anteriores entregas. Comprar un coche nuevo es caro, y es difícil ahorrar dinero, porque casi constantemente estaremos obligados a mejorar los coches que ya tenemos. Así que a la larga, la mejor forma de conseguir coches nuevos es ganándoselos a los miembros de la lista de los más buscados. Al vencer a uno de ellos, podemos seleccionar dos premios a elegir entre seis. Tres de esos premios son mejoras visuales o técnicas únicas, los otros tres pueden ser pases de prisión (podemos usarlos por si nos detienen), pases para recuperar un coche confiscado por la policía o bien los papeles del coche del rival. Estos tres últimos premios son "sorpresa", es decir, puede salir cualquiera de esos tres al seleccionarlos, por lo que llevarse el coche del rival es también cuestión de suerte.
Aparte del modo principal, deberíamos destacar el modo para Xbox Live. Podemos elegir entre una carrera rápida en una partida cualquiera o bien podemos elegir de entre una lista de partidas que podemos filtrar por tipo de carrera, circuito, etc... Las carreras online se pueden jugar con cualquier coche del juego de serie o bien con alguno que ya tengamos preparado. En cualquier caso, el juego ajustará las características de los coches al máximo para que las partidas sean más equilibradas. Existe un ranking online y una particular lista de los quince más buscados, al estilo del modo historia.
La jugabilidad se mantiene al estilo característico de la saga Underground, el gatillo derecho es para acelerar y el izquierdo para frenar. El botón A sirve para usar el freno de mano, y el B para activar el óxido nitroso. El botón X activa lo que se conoce como "speedbreaker", que viene a ser un tiempo bala al estilo Max Payne gracias al cual podemos ralentizar la acción y ejecutar derrapes y otras maniobras complicadas con mayor facilidad. Por razones obvias, el speedbreaker no está disponible en partidas multijugador. El cambio de marchas se hace con el joystick analógico derecho, pensamos que esto se podría haber puesto mejor en los botones superiores. Y las acciones de los botones superiores podrían haber encajado mejor en el joystick derecho, ya que sirven para activar la vista delantera y para cambiar la cámara. Al principio del juego puede dar la sensación de que los coches son algo lentos en responder a los controles y que tienen un comportamiento extraño, pero en cuanto avanzamos un poco y empezamos a mejorar la mecánica del coche, los resultados serán mucho mejores y más satisfactorios.
Gráficamente nos encontramos ante la mejor versión de todas, por encima incluso de la de PC. Los coches son los auténticos protagonistas, y éstos lucen con un lujo muy pocas veces visto. Las carrocerías tienen un brillo que casi parecen coches de verdad, reflejando todas las luces que tienen alrededor y tienen todos los detalles, se pueden distinguir claramente los logotipos de las marcas y modelos. Los interiores de los coches también se encuentran fielmente reproducidos, y éstos también pueden verse incluso durante el juego, a través de los cristales de los vehículos. También veremos daños en el coche, aunque se limitan a arañazos y cristales rotos sin que ello afecte al rendimiento.