Análisis
Carreras legítimas
EA salta de las carreras callejeras a los circuitos de competición en la nueva entrega de NFS.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 29/11/2007 22:19
El principal inconveniente de la división por días es que no podemos salir de uno y dejarlo a medias para empezar otro distinto. O acabamos todas y cada una de las carreras o nos resignamos a perder todos los avances que hayamos hecho hasta el momento. El asunto no sería tan problemático si algunas pruebas no fueran un auténtico incordio, pero por desgracia sí lo son.
A continuación explicaremos de forma detallada las pruebas más importantes y las variaciones que pueden incluir:
Las que más veces nos encontraremos son las Grip, que vienen a ser carreras puras y duras en las que lo importante es conducir rápido y bien. Participan varios pilotos y pueden tener o no hándicap. Grip también engloba a las pruebas de vuelta rápida y las de hacer los mejores tiempos a contrarreloj en un circuito dividido en varios sectores. Son las más entretenidas y a la vez las más clásicas del género, aunque no aportan nada nuevo.
Las segundas que más se ven son las de Drag o aceleración en una recta de un cuarto de milla o media. No sólo requieren un coche potente sino también un buen manejo del cambio, pues es indispensable hacerlas en modo manual. Consisten en una competición entre cuatro pilotos en duelos dos a dos. Lo primero que se hace es calentar los neumáticos. Para ello, disponemos de un cuentarrevoluciones con una parte verde a la que hay que aproximarse pisando a fondo pero sin pasarse. Si lo hacemos bien, aumentará el agarre del coche, dándonos una ventaja considerable. Cuando se anuncie la salida, hay que meter marcha, acelerar y cambiar siempre en el momento preciso (que se nos indica mediante una barra similar a la anterior). Se trata de una de las pruebas menos conseguidas: por muy bien que uno lo haga es prácticamente imposible competir en los niveles avanzados contra un coche que tenga mayores prestaciones que el nuestro. Además, cogerle el truco a la mecánica puede resultar un tanto desesperante.
Las pruebas de derrape o Drift salen algo mejor paradas. En ellas hay que tirar de freno de mano para tomar las curvas de un pequeño circuito y ganar puntos. De nuevo, es difícil tomarle la medida al control, pero depende más de nuestra habilidad que las pruebas de aceleración.
Por último, las de Speed ponen a prueba nuestro control del coche a máxima velocidad. No se desarrollan en un circuito, sino en un tramo con un principio, un final y pocas curvas. Se ven poco al principio del juego, pero son las más espectaculares con diferencia. Eso sí, un descuido puede salir muy caro. Gana el que primero cruce la meta.
Como se ha podido comprobar, la selección de pruebas tiene sus altos y sus bajos. Dejando a un lado las carreras convencionales, que no están mal, las demás no son un ejemplo de cosas bien hechas, particularmente las de aceleración, que siempre se llevan a cabo de la misma forma pero con un resultado que varía según lo potente que sea nuestro coche. Las de derrape y velocidad tienen su punto, pero en un principio escasean a favor de las de aceleración y el conjunto puede desanimar a más de uno.