Limitado en cuestión de vehículos
Aunque el número de opciones de juego se torna algo suficiente durante el juego la libertad de juego es casi ínfima ya que los diferentes vehículos sólo pueden ser usados en determinadas competiciones, teniendo que elegirlos al comenzar un día de carrera y no pudiendo modificarlos durante su transcurso. Así pues siempre hay que tener cuatro coches en el garaje, uno para cada tipo de modalidad: Grip, Drift, Drag y Speed, y dentro de Drift, por ejemplo, sólo podemos correr con coches de tracción trasera.
Con esto el desarrollo se hace algo tedioso y repetitivo ya que, debido a las continuas reparaciones que hay que realizar en los vehículos y los altos precios de los vehículos o las opciones de tunning, casi siempre estamos jugando con los mismos vehículos que al principio: un Honda Civic para la opción Drag, y un Nissan 240XS para Grip. Por otra parte dentro de los Días de Carrera de tipo Desafío la organización nos presta los coches y corre con los gastos de reparación del mismo por lo que es una buena opción para probar nuevos vehículos.
La oferta de estos coches es algo limitada, comparada con otros muchos simuladores de conducción, contando con un total de 55 modelos reales de marcas americanas, europeas y japonesas, con cierta predilección hacia las primeras. El listado completo es casi idéntico al de
NFS: Carbono contando con algunos coches de épocas como los 60 (Chevrolet Corvette C2, Camaro SS y Chevelle SS; Pontiac GTO; Plymouth Hemi Cuda y los Dodge Charger y Challenger) y algunos más actuales, como los Acura Integra, cuatro Audi diferentes, tres BMW, otros tantos Chrevrolets, el moderno Dodge Viper Coupe, diversos modelos de Ford (a destacar el Ford Mustang GT S-197), dos Honda, el Lamborghini Murcielago LP640, varios Mazda, Mirsubishi, Nissan, Posche, Toyota y Volkswagen (Golf GTI y Golf R32) y diversos vehículos distintivos con un precio casi prohibitivo, como el Infitini G35 Coupe, el Lexus IS350, el Lotus Elise, el Pontiac GTO o el Subaru Impreza WRX STI.
De igual manera un reciente parche (que podéis descargar
aquí , ocupa 228 MB) corrige ciertos fallos con la conexión LAN, introduce dos nuevos circuitos (Porsche Test Track y Tokyo Speedway) y dieciséis nuevos vehículos, entre los que cabe destacar algunos como el Aston Martin DB9, el Plymouth Road Runner, el Lancia Delta Integrale Evo, el Koenigsegg CCX, los conocidos SEAT León Cupra, el Audi R8, el Mercedes Benz SL65 o incluso un coche de F1 de Aclaren. Gracias a esta nueva selección el juego sale algo mejor parado que en otras versiones pero aún así esta oferta sigue siendo bastante escueta.
Otro de los aspectos más importantes del juego es la opción del taller de modificaciones, algo similar al de las anteriores entregas pero con más opciones, piezas y detalles. Asimismo también sigue la opción de Autosculpt, que nos permite moldear la forma de las distintas partes de la carrocería, algo que afecta muy ligeramente a la aerodinámica del vehículo y que se puede estudiar a fondo en el túnel del viento, aunque nunca es demasiado preocupante. En la práctica todas las piezas sólo suelen afectar a tres niveles del vehículo: velocidad, manejo y la citada aerodinámica, por lo que estudiar adecuadamente como actúa cada pieza puede ser fundamental antes de adquirir un mejor vehículo
La cantidad de opciones a manejar en este taller es cuanto menos elogiable, y con suficiente dinero podemos crear autenticas máquinas de la carretera, cambiando frenos, la suspensión, las ruedas o detalles de la carrocería como los vinilos, faldones, alerones, la pintura o incorporarle algún que otro detalle estético al coche. Además, aparte de adquirir las diferentes mejoras por partes podemos también hacerlos por kits de instalación, que mejoran varios apartados por lo que, una vez conseguido suficiente dinero es vital estudiar las posibles opciones del taller.
Por último, antes de comenzar una partida el juego nos permite seleccionar nuestro nivel de experiencia en los juegos de conducción para que así la inteligencia artificial se ajuste a nuestros parámetros. El nivel más bajo cuenta además con ciertas ayudas en las curvas y el más alto permite un gran abanico de opciones de personalización por lo que es una buena opción para los más asiduos al género.
Habiendo abarcado todos los apartados de este nuevo Need for Speed es ahora de centrarnos en los aspectos técnicos y la jugabilidad, de los que tampoco sale demasiado bien parado el juego de EA.