No todo es tan malo, si hay algo que tuviéramos que destacar, es la inmensidad de Bayview. Cualquier cosa que se vea en el horizonte, por lejano que parezca, es real y podemos llegar hasta ahí con nuestro coche, sin tiempos de carga ni nada que interrumpa el viaje. El clima puede cambiar durante nuestros paseos o bien durante una carrera, aunque siempre será de noche.
La banda sonora mantiene la línea iniciada con Need For Speed Underground, contando con temas de diferentes géneros como el hip-hop o el techno, muy apropiados para la ambientación urbana que se pretende, todo interpretado por artistas y grupos famosos como Ministry o Paul Van Dyk. El sistema EA Trax vuelve a estar presente, con él podremos crear una lista de reproducción tanto para los menús como para el juego en sí, además de mostrar una ventanita con el artista, título y álbum cada vez que haya un cambio de tema.
Los efectos de sonido se llevan la mejor nota de todos los aspectos técnicos. Cada coche hace un sonido distinto, y puede variar según los retoques que hagamos en la mecánica del motor, y especialmente del tubo de escape. Otros efectos muy destacables son los que se escuchan en el exterior del coche, como el sonido del aire cuando pasa otro coche a nuestro lado o pasamos bajo un puente o cerca de alguna estructura. El juego viene presentado en Dolby ProLogic II y posee certificado THX, lo que garantiza una máxima espectacularidad si jugamos con un equipo 5.1. Finalmente, las voces en inglés son correctas, y poco más.
El último apartado que nos queda por comentar es la jugabilidad, que es totalmente arcade. El acelerador es el botón R, y esto puede hacer suponer que se trata de una aceleración analógica, que permite decidir hasta que punto estamos "pisando". Y aunque es así, sólo lo es en parte, nos hemos fijado que hay muy pocos niveles de aceleración. Con el botón L sucede lo mismo, que es el freno. El botón A es el freno de mano, y aunque es bastante más efectivo que el botón L, suele provocar descontrol y que acabemos haciendo un buen trompo. El uso del freno de mano hay que dominarlo para que pueda ser útil. El botón B sirve para activar el óxido nitroso, y los botones X e Y son para cambiar de marcha, si es que no estamos jugando con cambio automático.
Durante la mayoría de los tipos de carreras podremos conseguir bonificaciones según nuestro estilo y forma de conducir. Hacer un derrape sin chocarse, ponerse a rebufo de otro vehículo, usar atajos o evitar accidentes son la clase de cosas que nos darán puntos y rellenarán el depósito de óxido nitroso. Recordemos que en la primera entrega no había forma alguna de recuperar el óxido nitroso gastado.
Conclusiones
Queda claro que la subsaga Need For Speed Underground ha sabido llegar hasta los jugadores por acercar el mundo del tunning a los videojuegos. Sin embargo, hemos de advertir que este NFS Underground 2 no es un juego apto para los fans del género de la conducción, sólo es un título indicado para los seguidores del tunning que disfruten montando un deportivo a su gusto, o de lo contrario el juego se puede volver aburrido a las pocas carreras.
También hay que tener presente la pobre conversión que se ha hecho a Gamecube y los textos en inglés, lo que podría echar para atrás a más de uno. Es una pena la gran cantidad de fallos tontos que tiene esta versión, provocados por la dejadez y el poco interés, sabiendo que la versión de PC o la de Playstation 2 han tenido mucho mejor trato.