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Ninja Gaiden: Dragon Sword
La espada de Ryu Hayabusa en tus dedos
Por fin ha llegado a la portátil de Nintendo la nueva entrega de una de las sagas más laureadas del panorama de los videojuegos. Corría el año 1988 cuanto Tecmo Inc. sacaba a la luz, en la NES, la primera entrega de Ninja Gaiden. Ahora, tras veinte años e infinidad de títulos en casi todas las plataformas, le llega el turno a la Nintendo DS con un juego que aprovecha al 200% la capacidad táctil de la consola.
El héroe que nunca descansa
Los acontecimientos que se narran en Dragon Sword continúan lo ya jugado en la anterior entrega para Xbox 360; tras el final del juego, la aldea Hayabusa está en plena forma y se prepara para una temporada de paz cuando, como no podía ser de otro modo, el clan de la Araña Negra irrumpe para secuestrar a la kunoichi Mojimi, compañera de arte marcial de Ryu.
Tras la sorpresa inicial, a nuestro protagonista sólo le queda una cosa que hacer, y es salir en busca de ella e intentar acabar de una vez por todas con los malditos ninjas oscuros y lo que se esconde tras la idea del rapto.
Si siempre quisiste manejar una katana...
...esto está bastante cerca. A los habituales “jugones” de la saga Ninja Gaiden, a lo mejor, con el paso de los años y de las entregas, no hay nada que pueda sorprenderles de su querido Ryu. Al fin y al cabo, sea con un pad de dos botones o con la complejidad de los mandos actuales, todo se reduce a dar mejores y más sofisticados espadazos. Pues bien, su escepticismo, si existía, se vendrá abajo en cuanto introduzcan el cartucho de Dragon Sword en la consola.
Lo primero que nos va a sorprender es que, como si de un Brain Training se tratase, deberemos usar la consola a modo de libro. Tras ver la introducción, crearemos un perfil en una ranura de las tres disponibles y elegiremos el único modo de dificultad que se nos ofrece, el normal. Tras eso comenzará la aventura Stylus en mano.
Y es que eso será lo segundo que nos sorprenderá, ya que podemos decir sin miedo que lo que han hecho Team Ninja y Tomonobu Itakagi con el control es algo sublime. Todo el juego se manejará con el Stylus, de modo que los únicos botones que accionaremos serán el Start o Select para entrar a la pantalla de información de Ryu y la cruceta, que se usará para hacer la defensa (los botones en caso de que seas zurdo). Aparte, todos los movimientos se realizarán con trazos concretos del lápiz, por lo que de este modo en la pantalla táctil la limpieza será plena, únicamente mostrándose un indicador de vida y dos iconos adicionales.
Y uno pensará qué nos tienen preparado para que el control se merezca estos primerizos halagos, así que vayamos por partes. La originalidad no es que se pueda decir que sea excesiva, pues sacarle partido a la pantalla táctil no es algo que otros juegos no hayan hecho. Pero el caso es que este no es un título de minijuegos o en el que nos dediquemos a cocinar; es un juego de acción, por lo que la implementación de un control táctil puede ser algo más complicada, siendo Metroid Prime Hunters y Star Fox Command un ejemplo de alta calidad, aun siendo muy diferentes a lo que Dragon Sword nos ofrece, y The Legend of Zelda: Phantom Hourglass el ejemplo más parecido a este, tanto en esencia como en apariencia.
Usaremos el lápiz táctil como una extensión de la katana que Ryu lleva consigo. Los movimientos son varios, siendo los más básicos los ataques normales, que se realizan haciendo trazos con el lápiz sobre un enemigo en cualquier dirección; el salto, para lo que debes deslizar el stylus hacia arriba; rodar, que lo podrás hacer si mantienes pulsado un botón de guardia (es decir, mientras te cubres) y pinchas en un punto de la pantalla. Y, por último, dentro de lo más básicos, el ataque a distancia, que se produce cuando tocas un punto de la pantalla, con lo que Ryu lanzará el arma a distancia que actualmente tenga seleccionada, ya sean shurikens, flechas o saetas incendiarias
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