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Una de las principales características que propulsaron a Ninja Gaiden como uno de los mejores títulos de toda la pasada generación es su endiablada dificultad. El título es parecido a la versión de Xbox en este aspecto, aunque sí es cierto que en la consola de Sony todo resulta algo más sencillo, o quizás porque esté humilde redactor ya completó el juego en la consola de Microsoft y se conoce al dedillo los puntos débiles enemigos. En cualquier caso, al morir un número determinado de veces, se desbloquea mediante una escena sí así lo deseamos un modo de juego más fácil, pese a que en ningún momento lo afirme la propia máquina. Esto es un punto a favor para los menos exigentes que no quieren desesperarse, pero recomendamos encarecidamente que se utilice la dificultad normal, que es en las trabas para vencer a los rivales, donde está la verdadera esencia del título.
Como ya hemos comentado, el título consta de 19 complicadas misiones de lo más frenéticas con enemigos de todo tipo, desde ninjas a auténticos seres de otra naturaleza. Los rivales pueden atacar a Ryo de diversas formas, ya sea cuerpo a cuerpo o con armas de diastancia, que van desde pistolas, lanzamisiles, granadas explosivas que se adhieren al cuerpo. La tònica de las fases es la de enfrentarse a un amplio número de enemigos estándar, que nos pueden dar más de un quebradero de cabeza y, al final de cada misión, el correspondiente enemigo final. Aunque bien es cierto que en más de una ocasión hay hasta cinco jefes finales.
Ryo Hayabusa también posee sus propios métodos de defensa. Además de númerosas espadas o nunchakus, cada uno con sus propias habilidades que pasan de contraataques a combos espectaculares, nuestro héroe también puede hacer uso de elementos como los ya mencionados shuriken explosivos o granadas de humo. Al derrotar a los enemigos estos desprenderán diversos tipos de energía. De color azul, para rellenar el indicador de vida o anaranjados, para aumentar el kharma de nuestro protagonista. Al tener un karma determinado, nuestro protagonista puede hacer uso de ataques mágicos. Para llevarlo a cabo hay que pulsar dos botones simultáneamente y, para ejecutar un ataque más potente, agitar lo más rápidamente posible el SixAxis. La otra función con la que ha sido dotado el sensor de movimientos de la consola es el de moverlo cuando un enemigo nos haya agarrado.
A medida que vayamos recogiendo recompensas, podremos emplearlas para obtener nuevos objetos de la tienda del anciano Muramasa, al que podremos visitar bastantes veces durante la aventura. Este mercader nos proporciona tanto elementos de curación, como nuevas armas e incluso mejora de las mismas para realizar ataques más poderosos. En nuestras manos queda cómo emplear los beneficios.
No hay ningún añadido online para la aventura excepto la posibilidad de colgar nuestros récords en PlayStation Network, para lo que antes de comenzar se nos da la posibilidad de seleccionar nuestro país de nacimiento.
Como principal pega del apartado jugable tenemos que mencionar sin duda al manejo de la cámara manual, que en ocasiones nos deja vendidos y descolocados. El torpe manejo de la misma en ocasiones y su colocación en según qué fases, demasiado al ras del protagonista, otorga al jugador bastante molestia durante la mayor parte de la aventura.
Gráficamente el título cumple, sin más. La mejoría gráfica es apreciable y el nivel de detalle es mucho mayor en comparación a la negra de Microsoft, pero al fin y al cabo es un remake y eso se nota, por mucho suavizado de texturas o bump-mapping que haya. También hemos notado algún fallo como leves tirones y tiempos de carga que aparecen repentinamente en mitad de una fase pese a la instalación del juego en el disco duro de la máquina y que a estas alturas es bastante sorprendente. En definitiva, visualmente es atractivo, pero no espectacular.
La censura, al igual que ocurriera con su homónimo en Xbox también ha hecho lugar en Sigma de la misma manera. Pese a que el título sea de principio a fin un espectáculo de sangre a borbotones en cada impacto, las decapitaciones humanas siguen sin aparecer, pero éstas sí hacen apto de presencia en los seres del inframundo.
En lo referente al apartado sonoro las melodías se mantienen intactas con respecto al título de Xbox. Variadas y espectaculares, acompañan en todo momento. Las voces del juego están en inglés o japonés. Desde aquí recomendamos a todos escoger este último idioma, más acorde con la estética de juego y mejor llevado a cabo. Eso sí, los textos están traducidos a nuestro idioma.
En definitiva. Ninja Gaiden Sigma es un premio que ningún usuario de PlayStation 3 debería dejar escapar. Sentó cátedra en la primera consola de Microsoft y la posibilidad de poder revivir es una obra maestra es todo un lujo. Espectacularidad y acción a raudales, en Ninja Gaiden Sigma se repiten las premisas que hacen de las aventuras de Ryo Hayabusa uno de los mejores títulos que han aparecido por el momento en la nueva generación de Sony.
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