Todo Oddworld al alcance de Abe
Pese a que en un principio puede parecer algo complicado el manejo de Abe, con un poco de práctica todas las acciones nos saldrán de forma automática. Abe se mueve de izquierda a derecha pulsando esas mismas direcciones en la cruceta, mientras que si pulsamos arriba salta para agarrarse a salientes y escalar y si pulsamos abajo se agacha (también con

). Una vez agachados podemos rodar para pasar por zonas estrechas pulsando en una u otra dirección. Pulsando R1 Abe corre, y si mientras lo hace pulsamos el salto (

) hará un salto más largo en longitud. El

nos sirve para tirar una piedra o granada en caso de que las hayamos recogido antes y el

para accionar palancas o pulsar botones. Por último, si apretamos R2 Abe andará de forma sigilosa para no alarmar a los enemigos con nuestro ruido al caminar.
Para comunicarnos con otros personajes tenemos que apretar L1 o L2 y después uno de los cuatro botones principales, para así decir algo como "Hola" o "Sígueme", reirse o hacer algún ruido "extraño". Además, pulsando a la vez L1 y L2 o L1 y R1 emitimos un cántico que tiene varias utilidades: abrir portales, poseer Sligs o abrir puertas especiales.
Aunque son muchos movimientos, Abe responde a la perfección a nuestras órdenes y no ofrece ningún tipo de problema, aunque en ocasiones el salto en carrera puede ocasionar algún problema, pero más por lo ajustado del salto que por mala respuesta del personaje.
Pasarás horas y horas con los Mudokons
El juego puede durar tanto como el jugador quiera o pueda. Completar el juego sin salvar a los Mudokons y sin atascarse demasiado puede llevar unas 10 horas. Pero para completarlo al 100% la duración se extiende varias horas más, sobre todo teniendo en cuenta que la dificultad del juego va en aumento y es prácticamente imposible no atascarse en ningún momento.
Como ya hemos dicho, según el número de Mudokons que salvemos tendremos un final u otro de un total de tres, lo que aumenta la rejugabilidad del título, aunque bien es cierto que una vez pasado se pierde cierto atractivo porque ya sabemos el recorrido y la manera de resolver los problemas, pero aún así merece la pena volver a jugarlo.
Quizá el único aspecto negativo del juego es la forma de guardar nuestros progresos. El juego nos propone una serie de checkpoints más o menos bien repartidos en los que apareceremos en el caso de morir (contamos con vidas infinitas), pero a la hora de guardar la partida en la tarjeta de memoria pueden surgir algunas dudas puesto que al cargar la partida no aparecemos donde lo habiamos dejado y alguna de las acciones que hayamos realizado (como rescatar a los mudokons) tendremos que volver a hacerlas puesto que no quedaron grabadas, con lo que por ejemplo puede generar dudas en el jugador de si tiene que volver a salvar a un mudokon que ya había salvado o no.
Un maravilloso inicio para la pentalogía
Abe's Oddysee puede considerarse sin ningún género de dudas como una obra maestra que lo hace destacar de entre el inmenso catálogo de PSOne. Una genialidad técnica y jugable que se desarrolla en un mundo creado con el más absoluto mimo y del que se podrían escribir libros y libros desarrollando su historia, razas, lugares o personajes.
Un mundo que cala hondo en todo jugador que se adentra en el y cuyo personaje principal entró en el Olimpo de los videojuegos con una epopeya inolvidable.
Por Diego Rodríguez Alonso