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Okami
El lobo que resucitó
Amaterasu: origen de todo lo que es bueno y madre de todos nosotros
Remontándonos al 2006, cuando apareció por primera vez en PlayStation 2, hasta principios de 2007, cuando nos llegó a nuestras tierras españolas, podríamos decir que Okami es un título infravalorado, pero eso sería mentir, y mucho. Podríamos decir que Okami sólo entusiasmó a los más friquis de lo japonés, y eso ya se acerca algo más a la verdad. La realidad es que Okami no vendió tanto como se esperaba y para colmo nosotros, los hispanoparlantes, lo disfrutamos en un perfecto Multi3 en el que el español no tuvo cabida. Poco más de año y medio después y en manos de los aún novatos, pero con gran currículo Ready at Down, recibimos el mismo juego Wiimotizado (como otros tantos), pero con algo más de suerte.
Así nos encontramos de nuevo con la fabulosa Amaterasu, quien por caprichos del destino se ve obligada a encarnarse en el cuerpo del héroe-lobo Shiranui, el cual un milenio antes liberó una gran batalla junto a un valiente guerrero llamado Nagi por derrotar a una criatura llena de maldad llamada Orochi. Orochi no fue derrotado del todo, tan sólo consiguieron sellarlo a cambio de la vida de Shiranui. ¿Y por qué necesita encarnarse precisamente en dicho lobo? Pues porque un torpe descendiente del mismísimo Nagi ha roto ese sello, liberado a Orochi y devuelto a la época de oscuridad a todo Nippon. Sin dudarlo un momento, esta diosa del sol transformada en lobo decide repetir la hazaña de acabar con Orochi (pero a ser posible sin morir a cambio) y para ello le acompaña un pintor casi microscópico, el cual además de deleitarnos con conversaciones-monólogos interminables, nos enseñará a usar el pincel celestial.
Como dije al referirme antes a los "friquis de lo japonés", todo en Okami tiene estilo japo, desde los personajes y dioses, casas, bosques de bambú, kanjis por doquier (muchos de ellos que ni sabremos lo que significan) hasta la jugada del juego de cartas koi-koi (juego de las flores que se juega con una baraja de Hanafuda) jabalí-ciervo-mariposa. Casi todo está relacionado con la tradición y religión oriental, comenzando por la diosa del sol Amaterasu, aparte de algunas libertades que se han tomado como pequeños homenajes a personajes de otros juegos de Capcom como a Joe de Viewtiful Joe o a Akuma de Street Fighter, que sólo los más atentos y entusiastas de dichos títulos podrán apreciar.
Retomando el pincel celestial, ya que es la base en la que se sustenta Okami; tenemos que saber que en cualquier momento podremos convertir la pantalla que estamos viendo en pergamino y desarrollar nuestra escritura para afectar directamente a nuestro alrededor. Para ello necesitaremos encontrar las 13 técnicas de escritura que nos otorgarán los animales del zodiaco con los que conseguiremos ampliar nuestras posibilidades enormemente.
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