Análisis
De costa en costa y tiro porque me toca
Veinte años después del lanzamiento del mítico arcade de Outrun, Atari nos traen un remake muy entretenido, pero que no marca un antes y un después como hizo su predecesor.
Por future
| Publicado el día 20/09/2006 23:25
Sonido
En cuanto a sonido nos encontramos un trabajo muy remarcable. Ya en el primer Outrun nos gustaba la idea de poder elegir las canciones que escucharíamos durante la carrera, y sentirnos como que somos nosotros quien conducen ese ferrrari. En esta nueva entrega de la serie, el sistema de selección de canciones seguirá siendo el mismo, y no sólo se han añadido nuevas melodías, sino que también las del Outrun original están plasmadas con un calidad de sonido superior. No obstante, también se pueden escoger tres canciones de la primera entrega de la saga y cuatro del juego del 89, lo cual es de agradecer. A todo esto, también cabe decir que se ha introducido una modalidad de melodías llamada remix en la que las canciones del videojuego estarán interpretadas con diferentes combinaciones de instrumentos, lo cual pone la guinda a una excelente y pegadiza banda sonora.
Hablando ya sobre los géneros de las canciones, primordialmente nos topamos con composiciones dentro del campo del techno, el rock y del pop, y también encontramos canciones cantadas. Lo malo es que una vez seleccionada la música, está no cambia durante todo el trayecto, lo que en parte puede llegar a resultar cansina. A fin de cuentas, la banda sonora ha sido elegida con mucho acierto y es de agradecer que combine tan bien con el ambiente. A continuación ponemos la lista de canciones: Splash wave, magical sound shower, passing breeze, risky ride, shiny World, night flight, life was a bore, radiation, nightbird, shake the street, rush a difficulty, who are you, keep your heart; además de sus correspondientes remixes.
Las voces están perfectamente dobladas al castellano, y sin ser demasiadas las que oiremos a lo largo del juego al menos es de agradecer que estén en nuestro idioma. Por ejemplo, la chica que nos acompaña en todos los circuitos, Clarissa, gritará de vez en cuando si hacemos algo bien o mal, aunque puede que quizás no se la vea como demasiado activa a la hora de hablar, ya que no se manifiesta de una forma demasiado dinámica y su voz no es de esas de típica "rubia pija chillona". Luego también oiremos a flagran, que está doblado con una vez de tipo duro que le va que ni pintada. La verdad es que tampoco hay mucho más de lo que hablar respecto a este apartado, que da la talla sin lucirse demasiado.
Por último nos encontramos con unos efectos de sonido muy notables. Oímos derrapes, choques, el rugido de los motores, la cuenta atrás antes de la salida, el vitoreo de la gente, el sonido del agua de las cascadas, los adelantamientos etc. En fin, el apartado de sonido de este título está más que currado, y dejará muy satisfecho a todos los usuarios.
Jugabilidad
Outrun 2006 ha conservado el estilo de conducción puramente arcade que nos ofrecían los demás títulos de la serie, es decir que es muy fácil hacerse con el control de la aventura y que lo que ofrece este juego es una diversión vibrante y sencilla. El sistema de conducción que ofrece este juego no es demasiado complejo, ya que se limita básicamente a velocidades vertiginosas y a impresionantes derrapes. No es que sea una conducción demasiado realista como la de Gran Turismo, pero es que si este juego fuese así perdería todo su encanto, el cual reside en las carreras tan salvajes, surrealistas y sorprendentes que ofrece el título. Lo que quizás podría ofrecer algo más de vidilla al título sería un garaje en el que se pudiesen comprar piezas, añadir accesorios a los coches, mejorar los motores, una incorporación de turbo; aunque sin llegar ser como el mundo del tunning. Posiblemente está faceta podría jugar a favor del título, sin embargo bien es verdad que también podría perderse la esencia del mismo. No obstante, existe un salón el que podemos comprar nuevos ferraris de los trece en total, nuevas etapas y metas, desbloquear canciones que no estaban antes disponibles y cambiar el color del coche. No es nada demasiado especial pero sí un aliciente interesante.