Los esbirros siguen manteniendo habilidades exclusivas según su clase (parduzcos, bermejos, viridios y zarcos), por lo que es realmente importante atacar a cada enemigo pensando antes nuestro movimiento. Los parduzcos vienen a ser la infantería básica e incansables luchadores, sin duda los más prácticos en el combate cuerpo a cuerpo. Los bermejos (con menor resistencia física) tienen la capacidad de lanzar bolas de fuego a distancia y consumir las llamas que puedan bloquear nuestro camino. Los viridios tienen un aspecto verde, son sigilosos y efectivos en el combate siempre y cuando consigan atacar por la retaguardia al enemigo. Por último, los zarcos tienen la capacidad de nadar (mientras el resto de especies se ahoga) y a su vez pueden resucitar uno a uno a los caídos en pleno combate. Nadie niega la evidencia, los esbirros son lerdos por naturaleza, no obstante son prácticos trabajando en equipo. Nada cambia hasta aquí. Sin embargo, ahora los esbirros pueden cabalgar sobre diferentes monturas (lobos, arañas gigantes...) que encontraremos a lo largo y ancho de la trama y que ofrecen distintas habilidades, como por ejemplo hacer un mayor daño cuando ataquemos, la posibilidad de saltar para alcanzar zonas que antes parecían impracticables y algunas sorpresas más.
Los
goblins siguen siendo el pilar de cada lucha y pieza básica en la resolución de cada uno de los puzzles que tendremos que resolver para avanzar. Cada diablillo irá adquiriendo experiencia y subiendo de nivel a medida que sobreviva a cada combate y se curta el lomo en batalla. Tal y como ocurría en la primera parte, también pueden equiparse con distintos objetos que quedan reflejados fielmente en el personaje: armas, piezas de armaduras y hasta objetos de lo más inútil. En ciertos momentos también podemos disfrazarnos con ropajes para burlar al enemigo y acceder a nuevas zonas que estaban restringidas hasta ese momento. La captura de monedas de oro, ánima (unas esferas que representa la esencia vital de las criaturas), pócimas y cristales de poder siguen teniendo su respectiva utilidad.