Análisis
Y matar y matar y matar y matar y volver a matar
El remake del clásico Painkiller vuele a PC tras el Unreal Engine 3 y cargado de novedades.
Por Andrés Jiménez Cuenca
| Publicado el día 29/10/2012 11:01
El motor gráfico Unreal Engine 3 luce a las mil maravillas. La optimización no es la mejor pero es que el nivel de detalle que podemos observar es impresionante. A la altura de los juegos con mejores gráficos de la generación, el rediseño de los enemigos y el texturado general son de gran calidad, dando la sensación de que es verdaderamente un juego actual. El popurrí de efectos gráficos con sangre, explosiones y desmembramientos no se queda atrás. En resumen, un festín de disparos y monstruos que está muy bien conseguido. La banda sonora también se ha rediseñado, para facilitar la ambientación loca y desenfrenada de Painkiller.
Respecto al multijugador, que se puede jugar en tres modalidades (pantalla partida, red local o internet), nos ofrece un deathmatch y un cooperativo. El primero nos permite jugar con amigos en los modos clásicos de todos contra todos, matar hordas de enemigos en equipo y el "atrapar la bandera", mientras que el segundo consiste en jugar el modo principal cooperativamente. Los modos clásicos funcionan bien, aun con su sabor añejo, dan para recordar los viejos tiempos. El cooperativo es verdaderamente interesante, aunque cuenta con algunos errores (por ejemplo, los "puntos de control" no son tal, y al morir tenemos que repetir toda la misión). Rejugar el modo principal junto con un amigo siempre añade un plus y esta vez no iba a ser menos.
Conclusiones
Lo cierto es que la fórmula Painkiller sigue funcionando para quien busque la diversión inmediata de antaño. Nordic Games aprovechan esta circunstancia para hacer lo mejor que han podido en cuestiones técnicas, y dejar intacto el espíritu original. Lo han hecho fantástico, y un jugador encontrará aquí justo lo que espera, a la máxima potencia. En estos tiempos en los que la mayoría de renacimientos son versiones HD con dos filtros y retexturados escasos, o peor, conversiones a pelo, un trabajo como el de Hell & Damnation es digno de elogio. El género de los FPS ha avanzado mucho, eso sí, y no es difícil encontrarle "pegas" a un sistema de juego tan simplón que en algunos aspectos (como el hecho de ser monótono) no ha envejecido del todo bien. Pero como remake, es espléndido.