Análisis
Sobreviviendo a la expectación
Pariah sucumbe a las grandes expectativas causadas a lo largo de su desarrollo, por culpa, en gran parte, de lo poco innovador del título. Aún así, se trata de un título a tener en cuenta.
Por Raúl Gallego Montes
| Publicado el día 13/05/2005 18:22
Nuestra búsqueda y trayectoria seguirá siempre unas pautas idénticas, sin variar en nada el desarrollo a lo largo del juego, y sin innovar en ningún aspecto con respecto a lo que ya conocíamos del género. Avanza, dispara y activa interruptores, son las únicas tres ideas que deberás tener en mente durante la partida, ya que en prácticamente ningún momento variarán las instrucciones. La jubilidad que encontraremos durante todo el juego será la típica en el género, con una ausencia total de puzzles o de algún otro aliciente que amenice o dé variedad a nuestra aventura. Se hace especialmente extraño el que una de las posibilidades que ofrece el juego durante sus primeras horas, la interacción con el escenario mediante la destrucción de algunas partes del mismo, vaya perdiendo importancia hasta prácticamente desaparecer. De haber prodigado más la aparición de este detalle y unirlo a diversas situaciones, se habría proporcionado un nivel de variedad mayor necesario ante la falta de sorpresas que adolece el título.
Aún así, cargando con un alto nivel de conservadurismo, la experiencia de Digital Extremes ha servido para hacer de Pariah un juego divertido, monótono en ocasiones por la repetitiva sucesión de situaciones prácticamente idénticas, pero con capacidad de enganche en especial para los que gusten del FPS.
El argumento del juego tendrá unas premisas muy similares. El desarrollo del mismo será bastante irregular, con bajones excesivos y muy habituales en su intensidad, dando lugar a la pérdida progresiva de interés por parte del usuario. Como ya comentábamos antes, en muchas momentos del juego nuestro cometido se reduce a encontrar a Karina, que siempre por algún motivo u otro, escapa de nuestra vista y alcance. De forma paralela iremos descubriendo la trama que rodea todo lo relacionado con el virus y sus correspondientes efectos colaterales, viéndonos envueltos en una guerra en la que prácticamente no tenemos voz ni voto, luchando en tierra de nadie y sin ningún bando claro por el que luchar.
El número de armas del que dispondremos durante el juego no es demasiado alto, si no tenemos en cuenta ciertos artilugios que se usarán en eventos o misiones determinadas. Siete en total, incluyendo el arma cuerpo a cuerpo, y sin contar el botiquín, que será utilizado de la misma manera que cualquiera de las otras armas, eligiéndolo en el menú y haciendo uso de él mediante la presión en el gatillo derecho del pad. Estas podrán ser mejoradas a lo largo del juego mediante la obtención de ciertos objetos que encontraremos por los mapeados y que nos permitirán darles usos extra, como un detonador para el lanzagranadas o un mayor poder de fuego para el fusil adaptado.
Un multijugador algo desaprovechado
Pariah dispone de servicio multijugador por Live!, con las opciones típicas que podemos ver en gran parte de los shooters en la consola de Microsoft, tales como partida rápida, el famoso Optimatch, la posibilidad de crear tu lista de amigos personalizada y la visualizadión de tus estadísticas. Varios son los modos de juego, pero de nuevo serán los típicos en el género, a saber, Deathmatch, Deathmatch por equipos, Capturar la bandera y Asalto, además de un modo adicional denominado Atacar y Defender del que se puede hacer uso con los mapas personalizados.
En algunas misiones podremos usar distintos artilugios para hacer frente al enemigo
|
Los grandes edificios suelen tener mucha seguridad
|
Este mapa que aparecía en multitud de imágenes corresponde únicamente al multijugador
|