¡A tirar pelotas!
ASCII decidió convertir su arcade Penguin Wars para MSX en 1985. El título presenta la siguiente trama: llegan los campeonatos mundiales de pelota y cinco especies de animales se disputan ser los campeones. Nosotros representamos a los pingüinos y debemos ganar a lo largo de cuatro rondas para alzarnos con el título de campeón mundial de pelota para nuestra especie contra los koalas, los pandas, los tigres y los ratones.
Este deporte consiste en lo siguiente. Cada jugador comienza con cinco pelotas en su campo y el objetivo es lanzarlas todas por encima del tablero hacia el fondo donde se encuentra nuestro oponente. Dicho de otra manera, si por desgracia uno de los jugadores acumula diez pelotas en su lado pierde un set, y tras dos sets, el partido. La única manera de lograrlo es golpear con una pelota a nuestro rival para aturdirlo durante unos segundos y así aprovechar para lanzar todas las pelotas que podamos al campo contrario.
A los treinta segundos de juego aparece una especie de gominola en el centro del tablero que se muevce de un lado a otro y provoca efectos en las pelotas, como por ejemplo que se desplacen en diagonal o hagan movimientos circulares, aparte de que si la tocamos, la pelota rebota hacia nosotros. Si en un minuto no hemos conseguido ganar, el jugador que más pelotas tenga en su campo pierde el set.
Cada especie cuenta con una habilidad diferenciada de las otras, así, los ratones son rápidos desplazándose pero lentos lanzando las bolas, los pandas son lentos, pero golpean muy fuerte la bola, los tigres son más equilibrados y los koalas buscan golpearnos en todo momento par así poder vaciar su costado, los pingüinos por su parte cuentan con nuestra pericia, ya que son los únicos animales que podemos escoger.
El apartado técnico tiene poco que ofrecer:el escenario siempre es el mismo, la tabla verde con los dos rivales (el pingüino siempre de espaldas), un público que no varía en absoluto en los diferentes partidos y las pelotas que van y vienen. Lo único que cambia de un partido a otro es el animal que tenemos enfrente, pero incluso sus animaciones son las mismas, se enfadan o lloran al perder o sonríen si ganan, lo mismo que nuestro pingüino. Más básico y minimalista, imposible. Y cabe decir que MSX podía hacer mucho, mucho más, está muy por debajo de la media el ordenador. Ni siquiera el hecho de que no se ralentiza en absoluto el juego cuando varias bolas se mueven a la vez sirve de atenuante. El sonido igual, no hay prácticamente música o efectos destacables, a poco que juegues media hora ya se tienen ganas de quitar el sonido.
El juego para dos jugadores se resume en participar en el torneo, yendo dos pingüinos por cada lado del cuadro que se enfrentan solo en el caso de llegar ambos a la final. Una vez allí sí hay un enfrentamiento multijugador. Es una lástima porque se podría sacar mucho juego si se hubiese incluído un modo multijugador más competitivo para poder echarse unos piques con los amigos. Durante el juego accedemos a algunas fases de bonus en las que debemos afinar nuestra puntería con las pelotas.
Como conclusión cabe decir que estamos ante un juego antiguo incluso para MSX, de su primera hornada, y se nota si lo comparamos con joyas que salieron más tarde, eso sí, no quita que los programadores se relajasen demasiado en convertir el juego al ordenador de 8-bits, ya que aunque apueste por la diversión directa, no hubiese estado de más alguna opción extra para alargar el juego.
Viciojuegos agradece a Hardcore Gamer el préstamo del juego para su análisis.