Aspectos técnicos
Vale, ya ha quedado suficientemente claro que Ping Pals no es ni divertido ni una maravilla jugable. ¿Aprovechará al menos las capacidades de Nintendo DS?
A un juego basado completamente en salas de chat no se le puede pedir demasiado a nivel gráfico. No hay ningún efecto espectacular ni nada por estilo, y todo se reduce a los menús y a los diseños de los personajes que entren en cada sala. No obstante, es todo mucho más bonito y está más adornado que en PictoChat, con unos fondos de pantalla que podemos ir consiguiendo y que son variados y bastante resultones. En la pantalla superior vamos viendo los mensajes y dibujos que se van enviando, también los personajes que representan a los compañeros de chat, mientras que en la inferior tenemos el teclado virtual, la pizarra y distintas opciones para seleccionar minijuegos o hacer cambios. No es una mala distribución pero sí está todo un poco sobrecargado y a veces es difícil manejarse ya que encima no se pueden leer los mensajes anteriores a los que aparecen en ese momento en la ventana de conversación superior. Por otro lado, bien podían haber ideado un sistema a lo
"Habbo Hotel", donde cada jugador se mueve por un edificio para ir hablando con los distintos personajes que se crucen en su camino. Hubiera sido igual de malo pero al menos quedaría más bonito.
El sonido no va más allá de ruiditos para cada nuevo mensaje recibido o enviado, algunas melodías de fondo que también podemos ir comprando con el dinero que ganemos y poco más. La calidad de la música y de los efectos es de un nivel medio y en ningún caso destaca, llegando algunos acompañamientos de fondo a cansar por ser excesivamente repetitivos.
Veredicto: Aburrido
Como ya hemos dicho, Ping Pals es un juego muy malo por dos cuestiones: No tiene razón de ser existiendo ya PictoChat (aunque tampoco la tendría sin él) y se convierte en una experiencia tremendamente tediosa a los pocos minutos de encender la portátil. Un juego (más bien utilidad) que basa todo su potencial en hablar solo o, en el mejor de los casos, hablar con gente que tienes a pocos metros de distancia bajo ningún concepto podía ser muy bueno... Ping Pals podría haber funcionado como complemento en algún juego mucho mayor, y además online. Pero su precio y sus recortadas posibilidades lo convierten en un sacacuartos en el que pueden caer compradores despistados o los más pequeños de la casa. Ni la gran cantidad de opciones para personalizar a nuestro personaje o a la sala de chat lo salvan de la quema, un título malo a rabiar que difícilmente dejará contento a alguien. Además, su interfaz puede ser algo molesta y ni siquiera destaca lo más mínimo en los apartados técnicos. Todo un desproposito que ya se ha ganado la etiqueta de peor lanzamiento en Nintendo DS. Si eres muy friki y te sale el dinero por las orejas quizá esa sea la única razón que te empuje a comprarlo... El resto huid de él, dicen que encima muerde.