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Aunque la idea de Chunsoft de meternos en la piel de los pokémon y entender lo que dicen tras los "pikas", "char" y "bulba bulba bulbasaur" es buena, se ve empañada por el desarrollo del juego y su trama. Por desgracia para los seguidores de la saga, el juego no plantea un guión demasiado elaborado y la idea inicial de averiguar por qué el protagonista se ha convertido en un pokémon se diluye con el paso de las horas invertidas en el título.
El título se ve penalizado en ese aspecto porque tras una trama cogida con alfileres y tras unas horas de juego, el desarrollo acaba siendo completamente monótono y acaba reduciéndose a pasear por las mazmorras para recoger pokés (la moneda oficial en el mundo pokémon), recoger experiencia para subir de nivel y buscar las escaleras de acceso al siguiente nivel de la mazmorra para terminarla cuanto antes mejor.
Respecto al sistema de juego, está organizado por días. Todas las mañanas el personaje saldrá de casa y un péliper dejará una carta en el buzón con una oferta de misión. Depende del jugador el poder aceptarla o no conforme a la experiencia, dinero y "puntos de honor" que dé cada misión. Una vez se haya completado una misión, se vuelve al hogar y permitiendo guardar la partida en una casa que conforme se avanza en el juego se vuelve más del estilo de protagonista.
Por lo que respecta al sistema de combate, este presenta un sistema bastante original, pero que luego resulta un poco engorroso durante las peleas. Mediante el botón A, el protagonista realiza un ataque normal y si accede al menu se puede fijar un ataque especial con la combinación del botón L más el A. Permitiendo incluso el poder unir varios ataques para realizar un combo. En todo caso, el pokémon compañero actua de manera casi libre, aunque se puede ajustar su conducta seleccionando diferentes patrones en el menú del juego, al igual que sus ataques, pero que en ningún caso se puede manejar durante los combates. Durante las visitas a las mazmorras hay que estar atentos al nivel de hambre de los pokémon. Si este baja demasiado, hay que darle de comer ya que corren el riesgo de desmayarse y dar por fallada la misión encomendada.
Aparte de su sistema de combate, el otro gran fallo del juego es su excesiva linealidad y el apartado gráfico. Si bien es cierto que en PMMERR los gráficos son más que correctos para ser un juego de GBA, no se puede decir lo mismo de la versión para Nintendo DS, ya que presenta el mismo motor gráfico que para su hermana pequeña. Sobre todo se nota este fallo en el diseño de los personajes, que presentan algunas lagunas estéticas y de diseño, así como pequeños errores o despistes en cuanto a sus animaciones. Esta falta de detalle también se hace extensible a las paredes de las diferentes mazmorras, en las que apenas se notan diferencias de texturas o novedades en cuanto a diferenciar unas de otras, ya que todas son exactamente iguales.
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