Pokémon Ranger: Sombras de Almia para ser un juego desarrollado específicamente para una consola portátil posee una duración bastante amplia, que supera las horas de juego que en ocasiones nos ofrecen los juegos next-gen. La historia principal dura unas 10 horas, a lo que hay que sumar casi 15 horas más para finalizar todos los recados, disfrutar de las misiones que podemos descargar mediante la conexión a Internet de nuestra dual-screen, y los enfrentamientos vía Wi-Fi contra otros jugadores en el modo arena.
En lo que al apartado gráfico se refiere, no encontramos muchas diferencias con respecto a lo que nos ofreció su predecesor, junto a las ediciones
Perla y Diamante hace ya algún tiempo. Los escenarios son bastante variados y coloristas, ofreciendo a su vez un diseño de personajes al más puro estilo japonés, aunque eso sí, sin descuidar en ningún momento sus detalles. Sonoramente encontramos un juego bastante limitado, melodías pegadizas, efectos de sonido correctos, pero nada que destaque con luz propia.
En resumen, estamos ante un juego que gracias a pequeños añadidos consigue mejorar el sabor de boca que nos dejó el debut de la sub-saga
Pokémon Ranger. Como aspectos positivos caben destacar: la duración, la cantidad de Pokémon que podemos cazar, junto a lo bien que se sigue llevando la historia y el uso del disco capturado. Aún así, queda un largo camino que recorrer para poder igualar a las entregas principales, y para ello habría que añadir ciertas características. Bajo nuestro punto de vista no estaría de más mayor variedad en las misiones, en la forma de capturar los Pokémon (por ejemplo, usar figuras geométricas diferentes al clásico círculo, como se ha rumoreado) o una historia algo más compleja que enlazase las diferentes entregas.