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Aspectos técnicos y conclusiones finales
Gráficos
Poco hay que decir de los geniales gráficos que conforman este cartucho. Los casi inmejorables sprites de los Pokémon eran una delicia para aquella época. Además, los lugares que visitamos son variados, pues recorreremos bosques, cuevas y zonas submarinas. Por si fuera poco, todo se mueve con una fluidez y velocidad envidiables (la sensación de velocidad de la bicicleta es un buen ejemplo. Los efectos, a pesar de ser extraídos directamente de la serie de animación no acaban sorprendiendo tanto como el resto, aunque es cierto que los ataques son numerosos y variados. Lo único mejorable es el ambiente dentro del combate, ya que sólo se puede ver a los Pokémon y nada más.
Sonido
Las melodías de los pueblos, ciudades y zonas, bastante variadas y numerosas, están sacadas de la serie, lo que crea un ambiente que nos mete en el mundo Pokémon. Además, los efectos que provocan los ataques (explosiones, cortes, etc...) consiguen meternos más en la acción, aunque estos últimos sólo cumplen su cometido. No hay voces, aunque se han incluido unos gritos que indican que se ha debilitado o que ha entrado en batalla un Pokémon.
Jugabilidad y diversión
Sin duda, la jugabilidad de este cartucho consigue que no nos cansemos de explorar los entornos, ni de combatir y entrenar a nuestros Pokémon. Es una mezcla tan explosiva de rol y estrategia que logra que no nos separemos en ningún momento de nuestra máquina, al menos hasta que hayamos registrado y capturado a todos los Pokémon. Además, el cartucho ofrece una amplia gama de posibilidades que no pararemos de explotar, pues podemos estar jugando años y años capturando, entrenando y formando distintas alineaciones con todos nuestros Pokémon. Además, es bastante fácil de manejar tanto en los menús como en los combates.
La diversión que proporciona también es un elemento que destaca en este juego, ya que no nos cansaremos de combatir con nuestros amigos mediante el cable Link para ver quién forma los mejores equipos y quién es el más hábil. Esto, junto con la adictiva jugabilidad, logra formar un cóctel de emociones fuertes que recordaremos durante toda nuestra vida de jugones. Por si fuera poco, nos encontramos con un cartucho que forma una mezcla sabia de rol y estrategia.
Duración
La durabilidad de este título destaca, entre otras cosas, por las casi ilimitadas cosas que podemos hacer. Puede que completar el juego no nos dure más de quince horas, siempre y cuando no sepamos lo que tenemos que hacer, pero la cantidad de Pokémon que tenemos que capturar, entrenar y elevar su nivel a 100 lo convierten en un cartucho casi infinito.
Conclusión final
Pokémon Rojo/Azul significó un antes y un después en aquella época por sus increíbles gráficos, por sus grandes dosis de diversión y por las horas y horas que te pasabas frente a la máquina portátil. Además, tenía un planteamiento de juego tan fresco e innovador que consiguió cautivar a muchísimos jugadores que hoy siguen fielmente la inmensa serie de animación. En definitiva, un imprescindible con mayúsculas que no puede faltar en vuestra colección.
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