Análisis
La isla de los pokémon
Extrańa forma de explotar la saga. Debemos recorrer una isla para fotografiar a todos los Pokémon que habitan en ella.
Por n-fan
| Publicado el día 09/08/2007 21:08
Pokémon siempre ha sido una saga muy fructífera, ha dado a Nintendo mucho dinero, y aunque ahora está bajando su popularidad, sigue haciéndolo. Pero cuando, en el ańo 2000, era un auténtico "bum", Nintendo solamente pensaba en explorarla, creando juegos como Pokémon Stadium, que reflejaba los combates de GameBoy con la espectacularidad de las 3D, o Pokémon Pinball (su nombre lo dice todo). Pokémon Snap es el intento menos afortunado de expandir el universo de las criaturas más famosas de aquel momento, el objetivo es fotografiar Pokémon en una isla.
La historia: un chico llamado Todd se dedica a la fotografía de los pokémon. El Profesor Oak y él deciden investigar el comportamiento de las criaturas en su hábitat natural, y para ello Todd va a patearse una isla entera en busca de Pokémon que se dejen fotografiar. żPatearse? Nooo... Oak le proporciona un vehículo capaz de ir por tierra, mar y aire, llamado ZERO-ONE, que se conduce sólo desde un lugar a otro, por lo que el joven fotógrafo sólo debe preocuparse de intentar conseguir las fotos más espectaculares de todos los pokémon de la isla.
El argumento ya nos dice que este juego no tiene nada que ver con las geniales versiones de GameBoy, no es Rol, no hay que atrapar a los Pokémon y no puede ser de ningún modo tan divertido como las ediciones Roja/Azul. El sistema de juego sorprende, es un juego de acción en primera persona "on the rails", pero en vez de matar, hay que fotografiar. El ZERO-ONE avanza sólo, y nuestro objetivo es mover la cámara hacia los lados y estar rápidos pulsando algún botón para pillar a los monstruos en las poses más divertidas.
Según cómo saquemos a los Pokémon en las fotos nos darán más o menos puntos. Si los fotografiamos desde lejos, de espalda o descentrados no nos darán la misma puntuación que cuando los sacamos centrados, de cerca o realizando alguna acción especial. Los puntos abrirán nuevas fases o items que nos ayuden a hacer que las criaturas hagan cosas extrańas, lo que nos dará más puntos. Sólo hay cuatro items, que son manzanas, pester balls (bolas de humo de desagradable olor), un simple turbo para llegar antes al final de la fase y una flauta que hace bailar a los Pokémon. Según con qué criatura usemos determinado objeto harán una cosa u otra, pero en general, con las manzanas se ponen contentos, con las pester balls se debilitan y con la flauta bailan.
No siempre podremos avanzar simplemente consiguiendo buenas puntuaciones. A veces tendremos que encontrar lugares secretos (y hacerlos explorables) para abrir nuevos niveles, aunque buscando no son muy difíciles de encontrar.
Sólo hay 7 escenarios, que se pueden desbloquear a las dos horas de juego, pero por suerte después de acabarlos salen objetivos extra como conseguir cierta puntuación en una fase o localizar seńales Pokémon (partes del decorado con forma de Pokémon), y la siempre jugosa posibilidad de fotografiar a todos los pokémon del juego. Solamente son 63, de los 151 que había cuando salió Pokémon Snap, pero casi la mitad están ocultos y para verlos necesitamos interactuar con los Pokémon visibles y el escenario, lo que le da diversión y algo más de vidilla al juego.
De todas formas, el juego se acaba haciendo corto, y además bastante repetitivo. No tiene suficiente variedad, ni tampoco cantidad de fases. De hecho no tiene suficiente cantidad de nada: ni de Pokémon, ni de items, ni de seńales Pokémon.
Charmeleon, pasando de todo cerca de un cráter
|
Sólo conseguiremos fotografiar a Snorlax con la flauta
|
Tachán, tachán... ˇsitio secreto!
|
Mew aparecerá cuando... bueno, ya lo verás
|