Análisis
Come hasta reventar... de aburrimiento
Gabu el glotón se erige como el representante de que una idea simple no siempre es la correcta.
Por Mysery
| Publicado el día 16/10/2008 07:14
Los personajes podrán crecer según qué objetos coman. A lo largo de un escenario aparecerán los potenciadores. Comiéndolos podremos aumentar de nivel nuestro estómago hasta dos veces, de modo que en cada paso creceremos y podremos comer objetos más grandes, que nos darán más puntos y más posibilidades de ganar poderes.
Tras terminar una batalla, que será cuando se acabe el tiempo o los objetos, lo que antes ocurra, aumentaremos el indicador de espíritu según los puntos que hayamos conseguido comiendo. Si ganamos, rellenaremos el cien por cien de los puntos. Si quedamos segundos, la mitad de lo que hayamos conseguido, no insuflando nada al indicador si quedamos terceros. Cuando el indicador esté completamente lleno pasaremos a realizar una misión que consistirá en comer ciertos objetos concretos o conseguir un cierto número de puntos; si la superamos airosos se desbloqueará la siguiente fase y a seguir comiendo. También desbloquearemos skins con las que decorar a nuestros monstruitos para hacerlos más distinguibles en el modo multijugador.
Dicho modo lo podremos jugar en local o a través de la WFC y consistirá en seguir las reglas de un jugador pero contra oponentes humanos.
La técnica
El apartado técnico de Prey the Stars: Gabu el glotón es muy somero, aunque probablemente lo mejor del título. Los gráficos son en 3D durante el juego, algunos muy pixelados y con excesivos bordes dentados, pero que cumplen a la perfección para lo que puede dar de sí la máquina. En los menús y cuando se nos cuenta la historia, los dibujos e ilustraciones en dos dimensiones dan suficientemente bien el pego.
El sonido se queda un poco atrás con respecto a su apartado hermano, de modo que la música repetitiva y “machacona” y los efectos sonoros sencillos y aburridos no destacarán para nada en el conjunto final, pasando desapercibidos pero ambientando bien la acción.
Conclusión
Aunque la idea que hay detrás de este juego no es del todo mala y su sencillez es un punto a favor, tras las primeras partidas nos acabaremos aburriendo soberanamente de tener que comer cosas a base de mordiscos, lametones o aspiraciones. La historia es insulsa e innecesaria y la variación de situaciones de un escenario a otro no deja de ser anecdótica. Los personajes, aun siendo graciosos y divertidos, no tienen apenas carisma y no invitan a seguir jugando y el único modo de juego existente, “Historia”, se queda terriblemente corto.
En general un juego muy sencillo, excesivamente simplón, convirtiendo su mayor virtud en su mayor problema. Si Koei hubiese trabajado un poco más la idea podría haber salido un digno sucesor del comecocos de toda la vida.
Pobrecillos espíritus...
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¡La tierra no!
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Modelados en 3D e ilustraciones hacen que sea el mejor apartado del juego.
60
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Sonido
Repetitiva y cansina la música, escasos los efectos sonoros.
55
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Jugabilidad
Un único modo de juego (más el multijugador) se queda muy corto.
30
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Diversión
No es divertido dedicarse a comer cosas sin más. Le falta gancho.
40
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Alternativas
No conocemos otro juego con este concepto más que el Pac-Man.
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El apartado técnico no deja mala sensación.
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La idea y su puesta en acción.
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Nota final
Un concepto excesivamente sencillo y monótono que no consigue más que aburrirnos rápidamente.
45
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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