Análisis
Irritación
PES 2009 se convierte en la entrega más polémica de la serie, te contamos los motivos.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 23/10/2008 07:22
Antes de entrar de lleno en el apartado de modos de juego, queremos centrarnos en los aspectos técnicos como gráficos, sonido e IA, que ya comienzan a generar la sólida sensación de decepción y frustración.
No sin ciertas reticencias, ya que Konami ha tropezado dos veces en la generación HD con PES, iniciamos el testeo de la versión final comercial de Xbox 360 teniendo en mente todas las informaciones sobre renovaciones en modelados, animaciones y físicas, especialmente centradas en el comportamiento del balón. En cuanto disponemos de una panorámica de los estadios y nos encontramos con espectadores de cartón piedra, es decir, una textura animada de ínfima calidad, el alma se nos cae a los pies. En ciertas escenas se utilizan modelos 3D para el público y se reciclan las banderolas que ya vimos en PlayStation 2, ésa es toda la animación que Konami quiere imprimir a los estadios de un deporte tan pasional.
Por desgracia nos encontramos con modelados tremendamente similares en detalle y calidad a los de PlayStation 2, una falta de evolución que también afecta a la cantidad de animaciones para los movimientos de los jugadores, a su fluidez y a la sensación de realismo en las transiciones. Nos situamos de esta forma en el extremo opuesto de NBA 2K9, que destacaba por conseguir avanzar en un único año en modelados, animaciones y fluidez, elevando las dosis de realismo hasta límites insospechados y aprovechando la tremenda potencia de sistemas como Xbox 360 y PlayStation 3.
La recreación del césped de los estadios, la forma en la que los jugadores corren, cambian de dirección o incluso chocan no ha evolucionado un ápice desde las entregas para 128 bits de la serie. Nos preguntamos cómo han sido capaces los desarrolladores de crear todo desde cero y volver a los mismos resultados. Nos encontramos ante físicas irreales para el movimiento de las camisetas, así como la recreación de los uniformes, que no dan la impresión de ser de tela.
A nivel de iluminación no se consigue ofrecer una sensación mínimamente realista, algo que acentúa ciertos componentes arcade que desgranaremos cuando hablemos de la IA y del ritmo de juego. No sorprenden las cinemáticas en pleno juego, así como tampoco efectos como la lluvia, encontrando en general poca interacción con el césped para demostrar los "caballos" de los que disponen las nuevas plataformas.
Con respecto a las modificaciones en la física del balón, debemos decir que si bien el comportamiento del esférico al golpear por ejemplo en el larguero y rebotar contra el suelo genera efectos bastante realistas, tampoco encontramos una revolución o evolución excesiva, después de todo el cacareo con el nuevo rozamiento y fricción. Para finalizar con el apartado gráfico debemos destacar el diseño de los menús, más vistosos y coloridos y en general denotando una mayor modernidad.
Los comentarios de Maldini y compañía vuelven a demostrar la incapacidad de Konami para conseguir emular hasta cierto punto el despliegue de EA Sports. Comentarios repetitivos, mal enlazados y la mayoría de las veces a modo de reacción, es decir, demasiado tarde para demostrar cierta inteligencia en la elección del momento en el que se pronuncian. Se trata de una constante en la serie y, como en todos los aspectos del juego, se vuelve a optar por el anquilosamiento.
La recreación del jaleo y barullo que rodean a los estadios de fútbol no resulta demasiado inspirada. Ni los cánticos de las hinchadas ni los sonidos ambientales, los gritos y exclamaciones de los jugadores consiguen brillar a un nivel mínimo exigible. En muchas ocasiones nos encontraremos ante sonidos exagerados y fuera de tono que de nuevo acentúan una sensación arcade que en ningún caso debería casar con esta serie.
La inclusión de una banda sonora polifacética con varios géneros de espectros muy variados no consigue romper debido a la falta de carisma de sus temas. Se agradece el esfuerzo de Konami y, de hecho, paradójicamente no resulta lo peor del apartado sonoro.
Pasemos al aspecto más polémico de PES 2009: su jugabilidad e IA.