Análisis
Camino hacia la victoria
Konami se pone las pilas con la entrega de 2013 y pretende plantar cara a su rival occidental.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 17/09/2012 09:56
La lucha por el dominio del balón nunca tiene fin. Hace unos años no nos podríamos imaginar que Pro Evolution Soccer se quedara tan atrás en cuanto a calidad, mientras que hace menos años no nos podríamos imaginar que la serie deportiva de Konami diera un salto tan grande. Las últimas entregas no han sido un ejemplo a seguir, pero con esta edición de 2013 se han colocado las bases para continuar por el buen camino.
Contar de qué trata PES es como decir que en un shooter tienes la opción de disparar, así que pasamos directamente a lo más destacable de esta nueva entrega. Dominar un juego de estas características obliga al jugador a no depender siempre de la máquina, es decir, mantener un mayor control sobre las jugadas. Esto se traduce en un sistema de pases y tiros manual. Si dejamos pulsado el gatillo efectuamos cualquiera de estas dos maniobras al punto que deseemos. Al principio cuesta un poco hacerse con la potencia y la precisión necesarias, pero al final sale rentable, ya que en ocasiones los pases y las voleas no van hacia el jugador que deseamos. Una pequeña flecha bajo las botas nos indica al lugar que apuntamos.
Como ya comentamos en nuestras impresiones con la beta del juego, la imprevisibilidad era uno de los aspectos más interesantes. El control del balón se ha mejorado y ahora se tiene en cuenta la habilidad del jugador a la hora de controlar. Esto se puede traducir en jugadas brillantes o fallos estrepitosos. Muchos maldecirán en arameo cuando en una contra el delantero no reciba el balón como es debido y estropee toda la jugada, pero son cosas que pueden ocurrir en la vida real. Después de muchas horas en el terreno de juego, podemos decir que esta implementación está lo suficientemente bien equilibrada como para sorprender y no llegar a molestar.
A pesar de hablar tanto de imprevisibilidad, el jugador puede poner un poco de su parte para que los controles sean mejores. Al pulsar el gatillo en el momento correcto, el control se realiza de manera óptima y fluida. Aunque puede ser algo que no se le preste mucha atención o que incluso desconozcamos porque hemos pasado del tutorial y de las instrucciones, resulta muy beneficioso si se sabe utilizar correctamente. Eso sí, conseguir darle en el momento es difícil, sobre todo en medio de la presión del partido.
Ese mismo gatillo tiene otras muchas funciones. No siempre es conveniente tener el balón muy despegado de las botas, por lo que lo presionamos para jugar más en corto y tener un mayor control de la bola. Así también podemos efectuar los diversos regates que tenemos a nuestra disposición: esquivar al rival, realizar un autopase en carrera, hacerle la croqueta o una bicicleta...