La excepcional calidad de las animaciones del juego, prácticamente no podemos diferenciarlas de las de PlayStation 2, completan el mayor atractivo visual del juego. Pero no todo pueden ser halagos, ya que como seguramente os hayáis ido informando, el juego presenta más carencias a nivel visual. Pese a que en ciertas escenas cinemáticas durante el transcurso de los partidos veamos a un público tridimensional, celebrando los goles, agitando sus bufandas, en el único estadio de juego, si habéis leído bien, sólo hay un campo de juego, encontraremos lo que Alfonso Arús llamaba en su programa de humor, "socios de cartón", o lo que es lo mismo, un público representado por una burda textura estática, algo que afea bastante el global del juego, pese a ser comprensible, y a que no se vaya a verse en exceso por la cercanía de la cámara, quizás este sea otro punto que hayan tenido en cuenta, esconder estos defectos o la estructura del campo.
Incluir solamente un estadio, pese a las variaciones de césped, quizás obedezca a que tengamos precargados en memoria sus datos, y así hacer un uso menos intensivo del acceso al lector UMD, esto tan solo es una elucubración, ya que de otra forma no entendemos el recorte en este aspecto. Vale que es un detalle que podemos pasar por alto, pero no deja de ensombrecer el acabado global gráfico del juego.
Salvo las mencionadas ralentizaciones, el juego se mueve a las mil maravillas, sin ningún defecto claro, ni efecto ghost, ni saltos de animaciones, disponemos de una buena variedad de cámaras y ajustes para las repeticiones, y visualmente el título entrará bastante por los ojos cuando disputemos los partidos.
PES 5 gráficamente, una vez que tomamos conciencia de sus limitaciones, resulta un juego bastante atractivo, por el parecido de los modelos respecto al original, por la forma tan sumamente realista en que se mueven los jugadores, por lo que será un juego ideal para darle envidia a vuestros amigos que no tengan PlayStation Portable.
Una vez comentados los apartados técnicos del juego, aspecto bastante importante al hablar de los recortes del juego, pasemos a los modos de juego, quizás la parte más dolorosa del análisis.
La franquicia Pro Evolution Soccer, además de por la inigualable recreación realista del mundo del fútbol, lo sentimos por su competencia, pero de momento sólo ellos poseen la fórmula mágica para recrear partidos absolutamente realistas, destaca por los piques multijugador, los partidos multijugador cooperativos, así como por la profundidad del modo de juego Master League. Poco de todo esto lo encontraremos en el juego que nos ocupa, ya que pese a que las sensaciones al mando de la PSP son excepcionales, la limitación del multijugador a duelos entre dos jugadores, sin posibilidad de cooperativo, así como la eliminación de la Master League, o de la creación de copas personalizadas, dejarán a los usuarios con un palmo de narices.
La primera parte de la crítica ha cubierto una serie de recortes más o menos necesarios o inevitables, pero en este caso se trata de una decisión personal del equipo responsable del juego, quien ha entendido que la filosofía de un juego portátil no encaja demasiado bien con un modo de juego supuestamente tan largo como una Master League. Esa es una decisión errónea que enturbia enormemente el juego, y que nunca debería haberse tomado. Si una disputa de la liga española con 38 partidos no es demasiado larga, no entendemos porque sí una Master League. Además el espectro de jugadores portátiles, así como los lugares habituales de juego con portátiles son bastante variados, cada vez hay más gente que no saca de casa sus máquinas portátiles, por lo que cualquier posible argumentación de Konami se cae por su propio peso. No sabemos si quizás el acceso al UMD hubiera provocado unos tiempos de carga insufribles, pero de todos modos, hay que darles un buen tirón de orejas por eliminar la Master League.
En cuanto a la creación de copas y torneos, aquí si no hay argumento que sustente la decisión, y habrá que rezar para que Konami arregle estos dos aspectos para futuras entregas.