De nuevo, una vez asumidas las limitaciones en modos de juego del título, dejándonos el entrenamiento, partidos rápidos, duelos entre dos jugadores, y las diferentes ligas: Española, Alemana, Inglesa, Italiana, Holandesa, así como las diferentes selecciones, nos facilitarán suficiente diversión como para disfrutar de las excelencias de la simulación del título.
El entrenamiento será el lugar ideal para ensayar saques de esquina, remates directos, tiros a puerta, de cara a afinar nuestra puntería a la hora de definir, sin duda algo indispensable para derrotar a la CPU.
Uno de los fallos crónicos de la saga Pro Evolution Soccer reside en las licencias de clubes y jugadores, mucho menos completas que las de FIFA, aunque podremos conectar la PSP y la PS2 para pasar el archivo de edición, no debemos dejar la ocasión para criticar como clubes de ligas tan importantes como la inglesa, salvo Chelsea y Arsenal, o la Alemana, no aparecen con sus nombres reales.
Al disputar partidos de las ligas iremos obteniendo puntos PES que podremos emplear en la tienda para desbloquear jugadores, sin los nombres reales, y equipos legendarios, así como un test de melodías, un nuevo balón, un nuevo nivel de dificultad y diversos efectos aplicables a la edición de jugadores o repeticiones.
Salvo que seas un usuario que no pueda pasar de ninguna manera por alto la ausencia de la Master League, o que sea incapaz de jugar en solitario, las ligas incluidas en el juego serán más que suficientes para mantenernos enganchados durante meses, ya que las sensaciones jugables a los mandos de PSP son increíbles, absolutamente fieles al original, salvo por los ligeros cambios en los controles, así como el mencionado problema con el zoom de la cámara.
KCET ha propuesto un sistema de control bastante completo, readaptando diversas acciones por la falta de los botones L2 y R2, aún así, podremos configurar los controles mediante los menúes, con varias configuraciones distintas que afectarán a regates, acciones especiales, como poder realizar la marsellesa haciendo 360º con el stick analógico, sombreros, pasar el balón por debajo de las piernas, realizar vaselinas, paredes, controlar los pases en largo, etc.. A través de las explicaciones de los menúes podremos descubrir como modificar todos estos aspectos, o como realizar las diferentes acciones, adaptando el control a nuestro gusto.
El control del título es sublime con el stick analógico, quizás un pelín menos preciso que con el Dual Shock 2, aunque en pocos segundos nos acostumbraremos. Deberemos desechar la idea de emplear la cruceta digital de PSP, una de las lacras del sistema.
Hablando ya del sistema de juego del título, cualquier conocedor de la saga sabrá a que nos enfrentamos. PES destaca por su nivel de realismo, por la importancia de la presión y la defensa, por el uso inteligente del botón de correr, tanto a la hora de presionar a los rivales, como a la de driblar, acelerar y dejar tirados a los defensas, centrar con el pase de la muerte, colgar balones, rematar con la pierna correcta, desde posiciones cómodas y no forzadas, ya que de otro modo lanzaremos la pelota al limbo. Todas y cada una de las sensaciones del fútbol real están recreadas en este juego, la forma en la que podremos perder el control del balón y vernos encerrados, incluso la injusticia del fútbol si no conseguimos culminar las ocasiones, viendo como tras dominar, si no sabemos rematar, podremos volvernos con el marcador de puntos a cero.
Conforme vayamos dominando cada uno de los aspectos del juego, podremos ir subiendo el nivel de la CPU, incluso se nos dará la posibilidad de comprar un nivel adicional de dificultad, seis estrellas, que sin duda satisfará a los más exigentes y a los monstruos de PES. Así dispondremos de juego para rato, ya que la curva de aprendizaje de la presión, algo que nos costará bastante, y que de inicio nos frustrará, ya que el rival roba con total impunidad, mientras que nosotros tendremos más problemas, además de que los árbitros penalizarán más las cargas hombro con hombro,
Uno de los aspectos más criticados de FIFA es la física del balón, especialmente en los remates, con una irreal curva de efecto, que aquí no aparecerá, tanto el efecto de rechaces, la dirección de tiros, para nada predefinida, el bote en el césped, remarcarán esta mencionada sensación de realismo.