Análisis
Cazando espectros con la Cámara Oscura
Con Project Zero II Tecmo demuestra su maestría a la hora de hacer survival horror y deja el pabellón muy alto para futuros títulos del género del terror.
Por Vaulan Ignis
| Publicado el día 23/09/2004 03:31
El primer Project Zero no contaba con un apartado técnico espectacular, pero en esta ocasión, Tecmo ha exprimido al máximo el potencial de PlayStation 2 para hacer de la secuela uno de los survival horror más vistosos. Los personajes no tienen movimientos hiperrealistas como en Silent Hill 3 pero están a la altura de las circunstancias. Una de sus grandes bazas es el sistema de iluminación. Aquí se jugará con las luces y las sombras (gracias sobre todo a la linterna) ambientando de manera sensacional. Mención especial al sistema de cámaras, uno de los puntos negros de casi cualquier juego de terror que en esta ocasión trabaja casi a la perfección.
Si os fascina todo lo oriental, con Project Zero II estaréis de enhorabuena ya que todos sus escenarios recrean a la perfección lo que sería un pequeño pueblo perdido por las montañas niponas. Lo mismo ocurre con la decoración de las casas. En general estamos hablando de una obra de arte que culmina en las escenas de vídeo. Estas, utilizando muchas veces un filtro en blanco y negro, combinan a la perfección lo bello y lo terrorífico. Para quitarse el sombrero. Los únicos puntos negativos son el hecho de que tendremos bastantes menos polígonos para los personajes (esto se ve sobre todo en las caras, que no estarán tan detalladas como en Silent Hill 3 por poner un ejemplo, pese a ser más actual el juego de Tecmo) y que en algunas ocasiones la resolución de los escenarios es algo baja.
Como ya ocurrió con el primer Project Zero, Tecmo ha creado su propio sistema de sonido envolvente. El Arnis Audio Technology (así es como lo llaman) pretende emular el sonido 5.1 sin tener que disponer de altavoces extra. El resultado es sencillamente espectacular y más si utilizamos unos auriculares (será entonces cuando el grado de ambientación y terror llegará al máximo). La banda sonora, como no podía ser menos, también es elogiable. No tenemos demasiadas canciones, pero lo que hay sirve para ponernos en ambiente rápidamente. Según vayamos avanzando asociaremos un tipo de sonido a un fenómeno concreto (como por ejemplo las apariciones). El problema es que ya hacia el final se irá jugando con nosotros para mayor desconcierto y, por supuesto, mayor terror.
El tema principal del juego (que se llama Butterfly y aparecerá en la pantalla de créditos) está cantado y compuesto por Tsukiko Amano una cantante de la escena "underground" nipona. Los efectos sonoros son sencillamente perfectos (el crujido de las hojas, los ruidos de los espectros, el sonido al pisar ciertas superficies...) y, por último, las voces en inglés son correctas.
La trama de Project Zero II tampoco es que atrape demasiado, pero sí lo suficiente para que os lo paséis en no más de cinco noches. Sin cometer ningún fallo, el juego dura aproximadamente unas ocho horas, pero como eso es prácticamente imposible en la primera partida, nos durará sobre unas doce horas. Al principio sólo tendremos dos niveles de dificultad y ambos son bastante asequibles para casi cualquier jugador. No es fácil, pero tampoco sudaréis tinta china para completarlo. Eso sí, luego tendremos otros dos niveles verdaderamente desafiantes. Los puzzles son pocos, pero variados y entretenidos.
Cuenta además con una gran cantidad de extras que alargarán, y mucho, la vida del juego. Un nuevo capítulos, nuevos modos de juego, así como distintos finales y vestidos a conseguir es todo lo que se puede pedir a una buena aventura de terror. El 90% de los jugadores lo querrán completar al menos una vez más.
En conclusión, Project Zero II continua la estela marcada por su antecesor y lo mejora en todos los aspectos. Una buena historia, altas dosis de terror, así como un sistema de juego innovador y muy entretenido hacen de éste un juego a tener en cuenta, tanto para los amantes del género como todos aquellos a los que no les hace demasiada gracia. Al contrario que el primero, la duración de éste justifica perfectamente su compra. Así que corred a por él como unas locazas.
¡No puedo con mi alma!
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Ya me dirán cómo lo hacen estos japoneses para tener el pelo blanco a esa edad
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Una bonita puesta de sol
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Unos modelados faciales más que aceptables y escenarios que rozan la perfección. Bravo por Tecmo.
87
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Sonido
Sonidos de ultratumba, efectos sonoros acongojantes y una BSO correcta hacen de este apartado un ejemplo a seguir para nuevos survival horror.
90
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Jugabilidad
Estamos ante el survival horror con el mejor sistema de juego. Mejora con creces a su predecesor.
92
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Diversión
Unas doce horas de duración y una gran cantidad de extras es todo lo que se le puede pedir a un juego de terror.
91
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Alternativas
El primer Project Zero. Cualquier Silent Hill.
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Es más largo que el original. Su sistema de juego. Su ambientación.
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No es de los más terroríficos del género. Es un poco lento de desarrollo.
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Nota final
Project Zero II se ha convertido en el mejor survival horror para PS2 junto a Silent Hill 3. Gracias a la "Cámara Oscura", jugar será una delicia.
89
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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