Análisis
Contra la fuerza de la naturaleza
Irem vuelve a ofrecernos una nueva aventura de supervivencia contra las fuerzas de la naturaleza, en esta secuela de SOS: The Final Escape.
Por Kike López Fernández
| Publicado el día 23/07/2008 10:05
GRÁFICOS
Graficamente el juego no nos da muchas alegrías, la verdad. El aspecto gráfico se parece mucho al de la primera parte, lo cual tenía un pase porque el juego era del 2002, pero esta segunda entrega, siendo del 2006 y viendo el buen trabajo que hizo Irem con R-Type Final, se espera algo más. Aún así, podemos decir que mejora lo visto en la precuela, pero nada que nos llegue a sorprender.
Los escenarios son variados y poseen bastantes detalles, además de ser bastante grandes, tanto que incluso podemos llegar a perdernos. El problema es que todo se ve demasiado limpio y cuadriculado, dando muchas veces la impresión de estar recorriendo escenarios y entornos contruídos mediante cajas. Aún así, podemos ver detalles de calidad como los semáforos que alumbran una luz bastante convicente (y van cambiando, como en la vida real), decenas de edificios con carteles, puentes, farolas, buzones, etc. sin que apenas se repitan, lo que consigue que cada escenario resulte diferente con respecto a otros. Pero el problema, como hemos dicho, es que se ven demasiado limpios, poco texturas poco detalladas. Quizás hemos jugado demasiado a juegos de aventuras más potentes y estamos acostumbrados a cosas más espectaculares.
Los personajes a controlar están mejor resueltos, pero con reservas. Sus movimientos son muy reales, ya que han usado la captura de movimientos para llevarlos a cabo (no como en la primera parte, que estaban animados "a mano", y se notaba). Basta con verlos para saber si están agotados, fatigados, o tienen frío (se ponen a temblar ligeramente). Por el contrario, las expresiones faciales son bastante mejorables, dando muchas veces la impresión de estar viendo muñecos en lugar de personas, dada la casi nula emoción que transmiten sus rostros.
El auténtico protagonista del juego, el agua, no es que esté muy bien resuelto, pero tiene un pase. Hemos visto otros juegos en PS2 con unos efectos de agua mucho más reales (no en vano, R-Type Final también poseía este tipo de efectos mucho mejor acabados), pero de todas formas, queda bastante convincente, y las gigantescas olas o cascadas que amenazan nuestra vida nos llegarán a meter el miedo en el cuerpo.
Y es que Raw Danger!, a pesar de no contar con gráficos de bandera, es capaz de mostrar momentos realmente espectaculares y dignos de admiración. Os aseguramos que da más miedo ver como se nos acerca una gigantesca ola de agua que va arrasando edificios y casas a nuestra espaldas mientras huímos de ella, que vernos perseguidos por cualquier zombie o monstruo al uso.
Realmente, el problema más gordo que vemos aquí es que, precisamente por crear tantos efectos de agua, cascadas, destrucción y demás, el juego sufre unas ralentizaciones realmente de espanto. Esto ya parece una seña de identidad marca de la casa, porque ahora mismo no recordamos ningún juego de Irem que no se ralentice. De todas formas, Raw Danger! es un juego que graficamente no destaca entre la multitud, pero que cumple de forma correcta su cometido al mostrarnos efectos y situaciones dignas de admiración, unos personajes bien animados físicamente pero mal facialmente, y mostrando unos escenarios bastante grandes y con muchas cosas que explorar, afectado en ocasiones por las mencionadas ralentizaciones.
MÚSICA, VOCES Y SONIDO
Durante todo el juego la música es practicamente inexistente, y sólo escuchamos de fondo el sonido de la lluvia, el viento y los ríos o cascadas de agua que corretean por el exterior. Sólo en los momentos de máxima tensión es cuando la música puede aparecer para ponernos más nerviosos.
Una vez que consigamos salir al exterior, la pesadilla sólo acabará de comenzar
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Momentos de tensión como éste serán constantes a lo largo del juego
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Hay que examinar muy bien los escenarios. Puede que la solución a nuestro problema esté cerca
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