Síguenos en

Red Faction: Guerrilla

Xbox 360


Acción

2

Europea

Ver Más

Desarrolladoras/s

Volition

Productora/s

THQ

Distribuidoras/s

THQ

Puntuación media
86,00

Análisis

El martillo de Thor

Volition nos presenta un Sandbox que destaca por la locura en el uso de vehículos y en la destrucción de cada milímetro de los escenarios.

Por satsuinohadou | Publicado el día 05/06/2009 09:35

La primera impresión no resulta justa para lo que nos espera más adelante. Si decidimos utilizar una estrategia de combate "a lo Rambo" o avanzar como si estuviéramos ante un Gears of War no vamos a durar demasiado. Las opciones de infiltración y cobertura no dan para mucho y urge el cambio de chip para adaptarnos a las características del juego. El tan cacareado sistema de físicas no es ni trivial ni una cuestión meramente estética. La forma de interactuar con los escenarios, el uso estratégico de vehículos, armas, cargas explosivas o nuestro propio martillo de minero deben determinar nuestras acciones y la forma de afrontar las secuencias de acción.

Pronto comprobamos la existencia de puntos vitales sobre los que debemos concentrar nuestros esfuerzos para conseguir un daño óptimo. Por ejemplo, mediante el retardo de los explosivos que controlamos manualmente podamos causar la mayor cantidad de daños posibles en el momento justo o simplemente encerrar al enemigo de forma que pueda caer como chinches. Inicialmente nuestro personaje no es ningún portento físico, debemos recordar que llegó a Marte como ingeniero de minas. El martillo nos permitirá derribar las primeras estructuras y el uso limitado de las bombas (comenzamos con la limitación de lanzar dos como máximo antes de accionar el disparador) no nos deja demasiadas opciones. Poco a poco podremos adquirir nuevas armas como el rifle de asalto o la pistola que nos permiten tener más opciones en los ataques a distancia. Como podéis adivinar esto no es más que el comienzo, y tras una cuantas misiones podremos mejorar y comprar armas de mayor potencial como el lanzacohetes termobárico, la trituradora, minas de proximidad o el Arc Welder que incrementan la locura en la interacción con enemigos y escenarios.

Al igual que en un GTA podemos robar vehículos o tomar prestados los que se encuentren aparcados en los escenarios. Cada vehículo cuenta con características distintivas de peso, maniobrabilidad, aceleración e incluso posesión de armas de asalto. Abundarán las misiones en las que debemos demostrar nuestra pericia al mando de los vehículos para destruir estructuras mientras escapamos a toda pastilla del fuego enemigo. Para conseguir liberar cada uno de los sectores del juego debemos acabar con todos los asentamientos enemigos, midiendo las rutas de las caravanas de la EDF, observando los puntos que podemos crear o aprovechar para infiltrarnos y, como hemos destacado en cada párrafo del análisis, realizando un aprovechamiento óptimo de nuestra capacidad de destrucción y de la física que nos permite acabar con cada milímetro del escenario.

En el minimapa característico de los sandbox podemos ver objetivos de la misión, asentamientos enemigos, estructuras propiedad de la EDF, lugares seguros, zonas de acción de guerrilla que nos llevan a nuevas misiones y prácticamente cualquier información que nos pueda encaminar en nuestra exploración. Para complementar la información de este minimapa debemos pulsar "Back" y acceder al mapa principal que nos permite ver de un vistazo todo un sector y por ejemplo colocar balizas que nos activen unas flechas de guía hacia nuestro destino. Conforme progresamos por el juego y accedemos a nuevas zonas vemos como el juego gana en variedad y pierde el componente lineal a pasos agigantados. Si al principio contamos con una variedad de elección casi nula, pronto veremos como se abren árboles de decisión que nos permiten seleccionar nuestro siguiente objetivo e impedir que nos atasquemos en ciertos puntos. Además de estas misiones que deberemos aceptar al llegar al lugar de activación, recibiremos comunicaciones por radio que nos trasladan a desafíos bastante frenéticos, bien por el apremio temporal, bien por la creación de situaciones que nos ponen al límite ante la defensa de emboscadas enemigas o la destrucción de objetivos de la EDF bastante bien defendidos.

Según vamos derribando las estructuras de la EDF en un sector y conseguimos reducir su ratio de dominación, vemos como la moral de nuestra facción aumenta, así como nuestros recursos. Acabar accidentalmente con la vida de un compañero reduce nuestra moral, igual que fallecer en plena misión. Este sistema de progreso resulta bastante inteligente, ya que incrementa la interacción con el entorno al convertir nuestras acciones directas en debilidades para el enemigo. La moral de nuestras tropas facilita que dispongamos de una mejor cobertura por parte de los compañeros manejados por la IA.
« 1 2 3 4 »

Comentarios de los usuarios:


Para poder aportar cualquier tipo de contenido a VicioJuegos.com necesitas estar registrado y además haberte conectado.

Elige lo que quieres hacer:


Redactor/es o colaborador/es de esta sección: ____GEX_____, Aeternus, Ender_Chief, Hayato, Rodri.
Actualmente hay conectados 29 usuarios registrados y 259 invitados.
246 ms.
© Sortes Ingeniería Informática, S.L. 2002 - 2012 | Diseño web por Juan Palma García