Análisis
El martillo de Thor
Volition nos presenta un Sandbox que destaca por la locura en el uso de vehículos y en la destrucción de cada milímetro de los escenarios.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 05/06/2009 09:35
El incremento en la variedad de misiones, la posesión de nuevas armas como cohetes o el uso de gadgets de la talla de un jetpack, junto a la comprensión de como utilizar cada vehículo o elemento de los escenarios nos hace sucumbir poco a poco a esta divertida fórmula jugable. Red Faction: Guerrilla lleva hasta el extremo la máxima de que destruir es divertido. La libertad a la hora de derribar una estructura, bien a lo bestia, utilizando depósitos de combustible, atacando los pilares del mismo o creando una secuencia en cadena impresionante consigue ofrecer una enorme sensación de libertad a la hora afrontar cada reto. La destrucción nos permite acceder a una mayor cantidad de desperdicios que debemos recolectar como moneda de cambio para mejorar armas o comprar nuevos juguetitos.
Pese a que Volition ha velado por ofrecer una gran variedad de misiones y desafíos, debemos remarcar que no todas estas tareas tendrán el mismo atractivo y que indudablemente la fórmula pierde algo de brillo conforme acumulamos horas de juego. Debemos destacar que en ciertas misiones existirá un enfoque óptimo que nos obligará a escoger un tipo de arma o vehículo o una forma de reducir esfuerzos. En muchas ocasiones los propios desarrolladores son los que nos limitan las opciones y nos obligan a optimizar nuestra munición o a demostrar una enorme habilidad para reducir las tropas rivales, aguantar el asedio de la EDF o derrumbar un número determinado de estructuras mientras permanecemos vivos. Por el contrario, localizar un vehículo de nuestro suministrador clandestino del EDF y llevarlo a salvo a la base de la Red Faction, como meros transportistas, no dispondrá del mismo atractivo. Tenemos una serie de misiones opcionales que requerirán extraer mineral de 300 yacimientos o acabar con una serie de construcciones de la EDF.
Pese a que queremos resaltar durante el presente análisis que la destrucción que ofrece Volition es muy divertida, también tiene un componente caótico que no siempre es positivo. En ocasiones veremos como las estructuras se derrumban sin proponérnoslo, acabando con nuestras posibilidades de rescatar rehenes o como el caos al interactuar con los vehículos rivales, más hambrientos que un lobo que no haya comido durante dos semanas, consiguen que la acción pueda resultar algo desigual. La misión final de cada sector, tras reducir el control de la EDF en dicha zona a cero, resultará especialmente complicada y en muchas ocasiones resaltará en exceso la faceta menos positiva del caos y locura del título de Volition.
Por lo tanto la experiencia para la aventura en solitario puede perder fuelle, algo acentuado por el hilo narrativo del argumento, que no resulta especialmente brillante tanto en la forma como en el fondo. Para compensar Volition ha cuidado con mucho mimo el apartado multijugador y ofrece una apuesta que no debemos pasar por alto. Dentro del apartado "Wrecking Crew" encontramos diversos modos de juego en local.
"Total Chaos" nos incita a causar la mayor cantidad de daño posible en un minuto. Debemos tener en cuenta que tenemos munición ilimitada. Este modo permite jugar hasta a cuatro jugadores en una única consola. "Escalation" nos enfrenta a un equipo rival con munición limitada. En cada ronda la cantidad de munición y tiempo crece. "Barrel Dash" nos presenta el objetivo de acabar con la mayor cantidad de barriles rojos y azules en un minuto. Por último "Rampage" nos otorga tres minutos de tiempo para conseguir la mayor cantidad de destrucción posible, aunque con la peculiaridad de que cada disparo recibido nos resta tiempo.
La apuesta de juego en línea nos ofrece acción frenética todos contra todos, por equipos, capturar la bandera y misiones de defensa de objetivos o aniquilación de un personaje concreto, incluyendo la posibilidad de reparar construcciones. Este elemento es exclusivo del apartado online y ofrece un componente estratégico potenciado. Sin duda lo mejor del juego, por encima de los momentos álgidos que podamos encontrar en la aventura en solitario.
Esta combinación de aventura para un jugador duradera y multijugador potentísimo consigue dotar al juego de un atractivo considerable. Volvemos a repetir que no nos encontramos ante un juego revolucionario aunque sí bastante divertido. Queda claro que Volition ha querido potenciar las virtudes de Red Faction: Guerrilla con un multijugador que tiene todas las papeletas de convertirse en un bombazo y que de esta forma tira de todo el conjunto hasta elevarlo a una categoría que se sitúa tan sólo un escalón por debajo del sobresaliente.