Análisis
Crónicas de un agente americano
Antes de la reciente conversión de Resident Evil 4 para Playstation 2, la cuarta entrega de la saga de Capcom tuvo en Gamecube una renovación muy aceptada por la crítica y el público.
Por Sebas Liquid
| Publicado el día 11/11/2005 23:48
¿Cómo que Resident Evil?
Ciertamente, se puede decir con toda seguridad que esto no se trata de Resident Evil. La cuarta entrega de la saga más popular de Capcom se aleja muchísimo de lo visto anteriormente, convirtiéndose en una especie de shooter en tercera persona en el que matamos alrededor de 900 enemigos en una partida. Increíble, ¿eh? Aún así, Resident Evil 4 cuenta con algunos escenarios y localizaciones de ambiente muy opresivo que, sin llegar a transmitirnos miedo, nos hacen caminar algo tensos y con los ojos bien abiertos. Además, en cierta parte del juego nos toca controlar a la indefensa Ashley Graham, en un tramo de juego que recuerda bastante a otro Survival Horror de Capcom: Haunting Ground. Puesto que Ashley no cuenta con armas y tampoco es un agente especial con años de entrenamiento en combate, tenemos que evitar a toda costa a los enemigos que nos salen al paso, llegando a una zona con estatuas medievales que a más de uno le sonará. Se puede decir que ésta es la parte del juego en la que más miedo se pasa y, sobretodo, en la que menos poderosos nos sentimos. Todo un acierto.
Tarde o temprano se acaba, sí, pero más bien tarde
Afortunadamente, Resident Evil 4 es un juego medianamente largo, sobretodo si lo comparamos con el resto de Survival Horror del mercado. Nos lleva aproximadamente 20 horas acabarlo, y tras esto contamos con una serie de extras que, si bien no sorprenden demasiado, no son moco de pavo. Además se trata de un juego bastante rejugable y adictivo.
En primer lugar tenemos dos nuevos modos de juego que alargan bastante la vida del título. En el primero, Assignment Ada, debemos controlar a Ada Wong en una misión extra -aunque tiene que ver con la historia principal- de escasa duración, apenas media hora. Aún así es bastante recomendable jugarla tras terminar el juego pues es bastante interesante y contiene importante chicha argumental para maquillar un poco un título que a nivel de guión flojea bastante, y más después de haber disfrutado del gran Resident Evil Code: Veronica.
El segundo modo extra se llama The Mercenaries y resulta bastante largo y adictivo si queremos descubrir todos sus secretos. Inicialmente sólo podemos jugarlo con Leon, pero hay cuatro personajes más para desbloquear, y algunos suponen toda una sorpresa por lo que no diremos nada. Este minijuego consiste en matar a todos los enemigos posibles -nunca se acaban- en uno de los cuatro escenarios disponibles, con un tiempo limitado que podremos ir aumentando haciendo combos de muertes.
En resumen, nos encontramos con uno de los juegos de terror más largos y rejugables que han visto la luz en el mundillo. Es bastante difícil cansarse de reventar cabezas de tan molestos enemigos, por lo que se trata del juego perfecto para liberar tensiones después de un duro día de trabajo. Aunque bien pensado, lo de liberar tensiones es bastante relativo teniendo en cuenta que vamos estar rodeados de hostiles individuos durante la mayor parte del tiempo...