Análisis
El dulce sabor del miedo
Uno de los juegos más esperados de 2005 llega con energías renovadas y novedades importantes.
Por clasicomano
| Publicado el día 23/03/2005 00:54
En general, las animaciones están a la altura de las circunstancias, y el ritmo de juego resulta dinámico y fluido gracias a que corre a 30 FPS constantes, salvo algún leve "tironcillo" intermitente que no afecta para nada al desarrollo del juego.
Para terminar, en lo que a elogios se refiere, hay que alabar las secuencias de animación generadas con el mismo motor del juego, que ayudan la comprensión del argumento, y que son de una calidad tal que a veces da la sensación de que estamos presenciando escenas cinemáticas renderizadas.
En el lado contrario, hay que mencionar por un lado un más que notorio clipping, que se aprecia con mayor claridad en zonas de puertas y similares, donde los enemigos traspasan parte de su cuerpo al otro lado como por arte de magia.
El efecto de las barras negras en las partes superior e inferior de nuestro televisor (que según uno de los productores del juego, Hiroyuki Kabayashi, tratan de crear un aspecto que acerque el juego más al estilo de producciones hollywoodienses), limita el ancho de pantalla, y aunque no resulte alarmante, si que se nota en determinados momentos del juego.
Finalmente, también hay que señalar que a diferencia de otros títulos de Gamecube lanzados recientemente (como es el caso de Metroid Prime 2: Echoes), en Resident Evil 4 tenemos la posibilidad de configurar el juego a 50 o 60 Hz.
Sonido aterrador
Tal vez el apartado menos destacable del título desarrollado por Production Studio 4 sea el sonoro, aunque no por ello deja de estar a la altura del resto del juego.
Los momentos musicales son escasos, y solo sirve como mero acompañamiento en los momentos de acción. Lo más meritorio son, sin duda alguna, las voces, en inglés, pero con el detalle de que al estar ambientado en España, los enemigos nos persiguen a grito "pelao" en castellano. Sin embargo, ese uso del castellano en más de una ocasión parece de la zona centro o sudamericana, de México por ejemplo, ya que algunos comentarios como "carajo" no son expresiones habituales por estos lares.
Dentro de las voces de los personajes, la peor realizada es la de Ashley, con un timbre de voz algo molesto y que da la impresión de ser demasiado repipi, pero claro, también hay que tener en cuenta que se trata de la hija del presidente de EE.UU. y al final se le termina cogiendo cariño.
El resto de efectos de sonido son excelentes, mención especial merece el viento que crea una atmósfera de tensión pocas veces oída en un videojuego, el ruido de los camiones o lanchas motoras, las explosiones, los aullidos de un lobo herido, los gritos despavoridos de un enorme y temible troll,...