Análisis
La saga de terror por excelencia se renueva
Despues de numerosas modificaciones y haber conocido distintas versiones, llega Resident Evil 4 dispuesto a renovar totalmente la saga, con un nuevo control y unos gráficos impresionantes.
Por Miguel Muñoz
| Publicado el día 01/06/2005 21:32
En cuanto a la jugabilidad, es donde notaremos la mayor parte de los cambios que se han introducido en el juego. El control sigue consistiendo en rotar al personaje y avanzar pulsando hacia delante, como en los otros juegos de la saga, pero aquí se hace mucho más sencillo, primero por que está bastante más suavizado, y segundo porque al situarse la cámara siempre detrás de Leon se hace mucho más fácil dominar el control del personaje. Vosotros mismos lo comprobaréis cuando juguéis. Otro cambio muy destacable es el sistema de apuntar. En este juego podemos apuntar a cualquier sitio gracias a la mira láser que incorporan las armas. Esto último le da un toque de juego de acción mucho mayor que el de sus predecesores. Claro, que estos cambios en el control también han dado lugar a cambios en el planteamiento del juego, y de este modo en esta entrega la acción se convierte en el principal ingrediente del juego, habiendo muchos más enemigos que en los anteriores. De hecho, si en las otras entregas lo normal era encontrarnos con unos 2 ó 3 enemigos por pantallas, aquí lo normal serán unos ¡20 o 30! Por tanto, la exploración y los puzzles quedan en segundo plano, de hecho, a diferencia de los otros capítulos, en este Resident Evil el avance es lineal y no tenemos que recorrer un mapeado pasando un montón de veces por cada habitación, y los puzzles han sido notablemente reducidos tanto en número como en dificultad. Por tanto, en este juego el avance es continuo, y no nos quedaremos atascados como sucedía en los otros episodios de la saga.
Otra novedad importante en el control son las secuencias de reflejos. En algunos momentos del juego tendremos que mostrar nuestros reflejos pulsando una secuencia de botones que se nos indique en la pantalla. Por ejemplo, cuando un enemigo nos ataque, nos aparecerá en pantalla una secuencia de botones que debemos pulsar. Si somos lo suficientemente rápidos podremos esquivar el ataque. También, en algunos momentos debemos correr o escalar pulsando repetidamente el botón A, o cuando un enemigo se nos eche encima debemos quitárnoslo de encima rotando rápidamente el stick. Y por si fuera poco, en algunas secuencias de vídeo también debemos demostrar nuestros reflejos. Si no somos rápidos, moriremos ¡ni en los vídeos podemos bajar la guardia!
Otra novedad en el control son las acciones especiales que podemos realizar en algunos momentos simplemente pulsando el botón A cuando nos lo indiquen. Así, podemos empujar una escalera para que los enemigos que estén subiendo por ella se caigan, saltar por una ventana o una valla, abrir puertas, recoger objetos, dar patadas a los enemigos que tengamos cerca... todo ello pulsando A en el momento adecuado.
Los escenarios nos ofrecen múltiples maneras de interactuar con ellos: podemos atrincherarnos dentro de una casa, disparar desde detrás de una columna, ocultarnos tras algún muro, disparar desde lo alto de una torre o un tejado... Todo esto nos protege más en los tiroteos contra los enemigos, y de paso los hace muy variados, ya que en cada escenario tenemos distintos elementos con los que interactuar.
Los enemigos principales, por primera vez en un RE, no son zombis, sino aldeanos a los que han administrado un virus que anula la voluntad y los convierte en máquinas de matar. Y ya os podéis ir olvidando de los zombis lentos y estúpidos ya que estos nuevos enemigos son mucho más duros: saltan, corren y nos persiguen sin descanso, abren puertas, suben por escaleras, y atacan en un gran número. Pero lo más sorprendente es su inteligencia, pues se coordinan para atacar, pueden esquivar algunos de nuestros disparos, nos intentan atacar por detrás, se avisan entre ellos... ¡incluso tienen armas!, desde hachas y hoces hasta motosierras y ballestas con flechas de fuego. Pero claro, con unos enemigos tan duros no vamos a luchar en vano. Cuando los matamos se nos dan recompensas que pueden ser munición, hierbas curativas o cofres de dinero (ya veremos más adelante como gastarlo). Además de los aldeanos, también hay más enemigos: insectos gigantes, una especie de parásitos... y los jefes finales, claro. Los combates contra estos últimos son muy espectaculares, pero algunos se hacen demasiado fáciles, sobre todo el jefe final, que después de tantos combates con tanta intensidad, pues... se hace muy sencillo de matar.
Ada Wong, una "femme fatale" para Leon.
|
Los aldeanos atacan en un gran número y son bastante inteligentes.
|
El juego no se corta con las escenas "gore".
|
Las secuencias de reflejos son frecuentes.
|