Pese a todo esto, el juego no parece tener limitaciones en cuanto al número de enemigos que puede haber en pantalla. Como dijimos más arriba, el frenético desarrollo de Resident Evil 4 exige que pueda haber decenas de enemigos, y el motor gráfico cumple esta exigencia sin problema alguno. Cierto es que el juego no se mueve a 60 fps, pero aún así es estable y jamás veréis una ralentización.
A todo ello hay que añadirle la magnífica simulación física con la que Capcom ha logrado dotar a casi cualquier elemento. Al dispararles, los enemigos reaccionan dependiendo del punto de impacto de una forma realista, incluso podemos disparar a las armas que porten. Otra de las cosas más asombrosas es disparar a la madera y ver como se rompe justo por el lugar donde la bala ha impactado, con las consecuencias que pueda traer. Incluso destrozar un jarrón tiene consecuencias realistas.
La banda sonora no es demasiado extensa y sigue un estilo similar al de toda la saga, aunque en este caso la música está mucho más presente. Las piezas musicales adornan la tétrica ambientación del juego, pero hay otras que buscan añadir frenetismo a los momentos de acción. Hay que añadir que estos últimos temas sólo suenan cuando hay enemigos a los que enfrentarse, y dejan de sonar cuando hemos acabado con ellos. Esto contribuye a que los sustos desaparezcan, la música nunca nos engañará y gracias a ella podemos saber cuando bajar la guardia sin temer desagradables sorpresas. El minijuego The Mercenaries tiene una banda sonora diferente, inspirada o directamente extraída de Product Number 03.
Los efectos sonoros son el genial complemento que necesitan los espectaculares gráficos para que pensemos que estamos viendo una película. Disponer de un equipo de sonido 5.1 conectado a la consola hace que este juego se convierta en una experiencia sublime, especialmente al escuchar explosiones y todo tipo de sonidos potentes.
El doblaje se mantiene al nivel del resto del juego, destacamos el énfasis que han puesto los actores a cada situación y a la sincronización con los movimientos faciales. Sólo falla el desafortunado acento sudamericano de los aldeanos que supuestamente son españoles, algo tristemente habitual en muchos videojuegos. Pero esto es un detalle secundario una vez estamos jugando, las voces en español son irrelevantes.
Conclusiones
Que no os engañe el nombre del juego, podemos decir claramente que esto no es un Resident Evil. Aunque tiene elementos en común con toda la saga, los pilares fundamentales de su desarrollo son totalmente nuevos y que lo alejan del género del terror, para convertirse en un juego de acción en toda regla. Es, además, toda una gozada para los sentidos, tanto en el aspecto visual como en el sonoro, siendo uno de los juegos más impactantes de esta generación. Su absorbente argumento y desarrollo se da la mano con la tecnología más avanzada para ofrecer uno de los mejores juegos para Gamecube, y de todas las plataformas en general. Una compra obligada.