Análisis
Nunca viajes a España
León S. Kennedy, Ashley Graham y toda la fauna de Resident Evil 4 llegan a PS2 por la puerta grande. ¿Pero cómo de grande?
Por Gryphus
| Publicado el día 09/11/2005 16:43
Gráficamente Resident Evil 4 es espectacular. Es posiblemente uno de los mejores acabados gráficos que veremos en Playstation 2, y no tiene nada que envidiar a su homónimo en GC que siendo algo superior en calidad de texturas y cantidad de elementos en pantalla, son detalles que en el juego final pasarán inadvertidos una vez nos sumerjamos en él. La posibilidad de poner el juego en pantalla completa hace aun más increíble que una consola de la antigüedad de PS2 pueda mostrar hoy día algo así sin despeinarse. Entendamos un "no despeine" como el hecho de mostrar en pantalla 30 cuadros por segundo constantes, a 60 Hz y con el efecto Overscan. Las escenas de vídeo han dejado de ser en tiempo real para ser escenas pregrabadas de la versión de GameCube, así que notaremos una pequeña carga de 1/2 segundo cada vez que se acceda a una de ellas (y no son pocas precisamente), pero es un detalle al que la costumbre quita importancia. Esto unido al tamaño tanto de enemigos como del resto de personajes y objetos del escenario hacen que nos olvidemos también de alguna pequeña textura de mala calidad que se aprecia si vamos fijándonos con detalle cada punto del escenario. Aunque los videojuegos son para jugar, y obviamente ni nos daremos cuenta de ello. Qué decir que si Resident Evil 4 hubiese aparecido desde un primer momento en PS2, el apartado gráfico sería intachable, pero 8 meses después de aquella versión de GC es inevitable hacer una pequeña comparativa para dejar claro que aunque la conversión es casi perfecta, se queda en eso, un "casi". Genial trabajo por parte de Capcom, que ha demostrado que los juegos multiplataforma pueden explotar los límites de cada máquina, algo que acaba beneficiando a los usuarios. La conversión además es perfecta, con 60 Hz desde el arranque del juego a nuestra voluntad, algo poco común (aunque cada vez más, por suerte) en la máquina de Sony. Sólo le faltaría una opción para cambiar la posición de la pantalla, pues con algunos cables RGP la pantalla queda desplazada un par de cm. hacia la izquierda. Aunque sinceramente, apenas se nota.
El apartado sonoro es quizá el más flojo del juego, pero no por ello de mala calidad. Como ya hemos comentado, las voces de los aldeanos y demás enemigos estarán en español para una correcta localización del juego, y aunque lamentablemente volvemos a caer en el tópico de que los españoles tenemos acento mejicano, es un detalle sin demasiada importancia, teniendo en cuenta que el resto de países ni siquiera entenderán jamás en su vida lo que dicen los enemigos cuando nos sueltan un "¡Detrás de ti, imbécil!" o un "¡Lárgate cabrón!". El sonido de las armas es bastante contundente, sobre todo el de la ya clásica escopeta, y por otra parte la música acompaña de manera muy inteligente a la acción: tranquila cuando todo está despejado y más rápida para crear tensión cuando se nos acerque algún indeseable. Todo esto usando el sistema de sonido Dolby ProLogic II, algo que agradecerán quienes dispongan de altavoces de buena calidad.
Sin duda el control es de lo mejorcito que hemos visto en el género de la acción en tercera persona. Suave, preciso, de rápida respuesta... poco más se le podría pedir. El control en la máquina de Nintendo se hacía algo más cómodo ya que el joystick con el que andamos y apuntamos quedaba a la altura de la posición de reposo del pulgar, y en éste caso habrá que inclinar el dedo hasta el stick derecho de nuestro Dual Shock 2, aunque es otro detalle al que la costumbre vuelve a quitar importancia, sobre todo si tenemos "callo" con el consagrado mando de Sony. Cabe añadir que también se puede jugar con la cruceta digital, algo poco aconsejable pues se pierde toda la gracia del control analógico, pero como para gustos los colores, ahí queda la opción.
Y qué decir sobre lo que ofrece Resident Evil 4 en el apartado de la diversión, sin duda podemos colocarlo en nuestra estantería junto con los otros juegos que nos engancharon desde el primer día haciendo que por unas cuantas horas nos olvidemos de nuestra vida social para sumergirnos en un mundo virtual donde la tensión y las emociones las viviremos como si estuviéramos en la piel de nuestro protagonista. La duración del juego es considerable teniendo en cuenta que el modo principal nos durará de 15 a 20 horas dependiendo de nuestra pericia y del modo de dificultad elegido. Pero si tenemos en cuenta su entera y completa rejugabilidad, el modo "Separated Ways" de Ada, el modo "Mercenaries", los minijuegos y demás extras del juego podemos encontrarnos ante un juego que nos durará mucho, mucho tiempo.
Algunas secuencias de vídeo se resolverán con los conocidos "Quick Time Events".
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El Buhonero. Un gran tipo.
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El monstruo del lago... *insertar nombre de lago español*
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