La dificultad del juego es variable. Hay momentos en que nos sobrará munición y objetos de vida y en otros andaremos escasos de las dos cosas, sobretodo en el caso de Chris. Enemigos como los zombis o perros son muy fáciles de eliminar, pero a partir de la segunda mitad del juego los
hunters nos pondrán las cosas más difíciles. Respecto a los enemigos finales, tampoco resultan en exceso complicados, incluso alguno no es necesario enfrentarse a él. Los puzzles tienen una resolución bastante lógica y casi siempre encontramos algún texto que nos explica como resolverlo. En ocasiones puede ser algo difícil encontrar una llave u objeto que nos abra la puerta por donde debemos ir, pero se soluciona rápidamente si exploramos con algo de minuciosidad todas las habitaciones por las que pasamos.
Un impedimento para avanzar en la aventura puede ser el idioma si no tienes un nivel básico de inglés. Los diálogos son en dicho idioma sin subtitular y todos los documentos y textos también están en inglés. Afortunadamente el nivel es medio-bajo, con lo que cualquiera que lo haya estudiado en el colegio no tendrá mayor problema incluso para entender las charlas entre los personajes.
Aunque corto, el título de Capcom es muy rejugable. Cada personaje dispone de cuatro finales distintos, dependiendo de diversas decisiones que tomemos a lo largo del juego. Por si fuera poco al acabarlo, desbloqueamos nuevos trajes y la posibilidad de contar con determinadas armas desde el principio de la aventura dependiendo de en cuanto tiempo lo terminemos.
Y como extra exclusivo de la versión de Sega Saturn contamos con el denominado "Modo Batalla". Similar al visto después en
Resident Evil: Code Veronica, consiste en superar una serie de habitaciones matando a todos los enemigos presentes en ella con el armamento que tu elijas y en el menor tiempo posible. Contando además con nuevos monstruos como un Tyrant dorado o Albert Wesker transformado en zombi.
Conclusiones
Los afortunados poseedores de Sega Saturn tienen en
Resident Evil una genialidad que no deben dejar escapar. El juego que comenzó una saga de culto, que cambió la visión de los jugadores de la época respecto a las 32 bits y que para más inri llegó con mejoras respecto al original de PSX.
Un juego único, sobrecogedor, artísticamente impactante y con un desarrollo digno de la mejor novela o película de Hollywood. El que hizo nacer un nuevo género y cosechó secuelas de gran éxito y copias descaradas que en ningún caso superaron al original. Una compra obligada que ningún jugón debería dejar escapar.
En definitiva, una obra maestra más que añadir al catálogo de Saturn.
Por Diego Rodríguez Alonso