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DJ Rez
La música también es interactiva, empieza siendo una sencilla melodía que se va haciendo más compleja a medida que avanzamos, y, al igual que con los gráficos, su complejidad y belleza (toda la belleza que pueda tener la música electrónica pura y dura) depende de lo bien que lo hagamos, de nuestra capacidad de hacer de dj matando las creaciones del virus.
Un hacker contra un virus
Ya se ha dicho anteriormente que en nuestro papel de hackers nos introducimos en el ciberespacio. La forma que adoptamos es la de un humanoide que va definiéndose en forma y masa según el juego avanza y conseguimos unos ítems que nos suben de nivel (y con cada nivel nos hacemos más veloces y podemos disparar más rayos de una vez), o por el contrario, pierde consistencia hasta convertirse en una bola y posteriormente ser destruido cada vez que chocamos o nos alcanzan los proyectiles enemigos.
Nosotros no nos quedaremos de brazos cruzados, rápidamente podemos marcar todo lo que sea sospechoso de ser atacado para que nuestros rayos automáticamente se dirijan hacia los objetivos; esa es la principal diferencia con los mata-mata tradicionales, que nosotros no disparamos directamente a los enemigos, lo que hacemos es fijar los objetivos y los proyectiles van solitos hacia el objetivo, cosa que hace más fácil el juego.
Un ciberespacio reducido
Según la historia del juego, el ciberespacio debería ser enorme, ya que a través de él se rige el mundo. Pero nosotros no lo notamos en el juego, solamente cinco fases bastan para limpiarlo de virus y despertar a Eden. Claro que hay extras que alargan el juego: alguna fase oculta; un par de modos de juego a desbloquear, como Easy Rez (un modo en el que gozamos de invulnerabilidad y así podemos disfrutar de los atípicos escenarios que nos presenta este título), la Trancemission (con unos gráficos aún más psicodélicos si cabe); la posibilidad de desbloquear nuevos trajes (atención al traje Morolian, toda una chulada). Eso sí, siempre será más de lo mismo y con pocos cambios, porque no nos engañemos, con nuestro "arte" a la hora de disparar creamos gráficos y melodías, pero hasta cierto punto; no partimos desde cero y con total libertad creativa.
Una opción diferente
Rez es un juego que no tiene nada que ver con todo lo visto anteriormente, rebosa originalidad por los cuatros costados y es un producto interesante al cual es recomendable hincarle el diente como mínimo una vez; el problema es que el concepto es muy friki por llamarlo de alguna manera, lo que hará que muchos se echen para atrás en la siguiente partida (o directamente no lo prueben). Lástima que sea tan corto, porque sino sería, no solo una opción diferente, sino una opción cinco estrellas.
PÁSALO >>
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