Análisis
Una recreativa de bolsillo
Namco da el salto a la nueva portátil de Sony con una entrega de su juego de conducción Arcade, igual que hiciera antaño en PSone. Nunca antes había lucido tan bien un juego de conducción portátil.
Por Reberant
| Publicado el día 06/09/2005 14:26
· Algo más que una simple conversión
Ridge Racers se ha estrenado a lo grande en PSP. Lejos de tratarse de una mera conversión, en Namco han querido hacer las cosas bien y ofrecernos alguna que otra novedad, como cuatro circuitos inéditos -y veinte conocidos- así como más de cincuenta vehículos que se reparten en siete clases diferentes; de la 1 a la 6 y terminando en la Especial. En cada clase, menos en la Especial, encontraremos un total de nueve vehículos, y cada uno de ellos podremos pintarlo de veinticinco colores diferentes. No hace falta indicar que cuanto mayor sea la clase encontraremos vehículos mucho más potentes, unos alcanzando los 215 Km./H. y otros los 355 Km./H.
Para ir desbloqueando cada clase deberemos de ir completando un modo de juego llamado World Tours, que a su vez estará dividido en tres torneos; Básico, Pro y Experto, contando con nueve, catorce y dieciséis eventos cada uno de ellos. Al ir completándolos nos irán otorgando nuevos vehículos e iremos desbloqueando nuevas clases de los mismos.
Dejando a un lado el modo World Tours, encontramos otros típicos como Single Race, Time Attack o el no menos interesante Wireless Battle, en el que podremos jugar contra otros jugadores en partidas multijugador y donde la diversión se eleva sustancialmente si lo comparamos a cuando jugamos en solitario.
· ¿El mismo control de siempre
Sí. Lo cual significa que nos encontraremos con una jugabilidad tan arcade como divertida, al menos en un principio. Manejar cualquiera de los vehículos que estén disponibles en el juego será coser y cantar, no solo porque sea arcade sino también porque todos ellos se controlan de la misma forma. Y si por esto no fuera poco, en las curvas prácticamente no manejaremos nosotros el coche, sino que tendremos que orientar levemente la posición del mismo para colocarlo recto.
En ocasiones más que una carretera parece una vía de tren. Los coches suelen hacer trazados y curvas totalmente irreales que rompen cualquier física e inercia. Así que lo dicho: un juego arcade en todo su esplendor. Es por ello que los amantes de la conducción difícil encontrarán en este Ridge Racers la opción menos deseada.
· Otra de novedades
Además de incluir cuatro nuevos trazados también nos encontramos otro añadido durante las carreras; el turbo. En la pantalla aparecerán como tres bombonas de Óxido Nitroso, las cuales iremos reyenando con los derrapes que vayamos haciendo durante el transcurso de la carrera. Una vez hayamos llenado una de ellas, podremos pulsar -y mantener pulsado- el botón R para activar el turbo, que nos otorgará una velocidad extra de auténtico lujo.
· Por lo demás, el mismo de siempre
Las carreras serán todas iguales; empezaremos desde la última posición y tendremos que ir adelantando a los once coches que tengamos delante. La IA de estos se podría decir que es nefasta, por lo que apenas opondrán resistencia ante nosotros y nunca se adelantarán entre ellos. Es por esta razón que hasta que no adelantemos al que tengamos en frente no podremos hacer lo propio con el siguiente, porque sencillamente no aparecerá en el horizonte, excepto en algunas ocasiones.