Análisis
Los piratas escocidos de Tacarigua
Los piratas están de moda y Piranha Bytes lo aprovecha para dar un nuevo estilo a su serie Risen.
Por David Vigón Rodríguez
| Publicado el día 22/08/2012 09:00
Risen salió en 2009 de la mano del estudio alemán Piranha Bites, responsable del recordado Gothic. Fue duramente criticado por su control, su banda sonora poco inspirada y unos subtítulos incómodos. Cierto que tenía aspectos interesantes como elegir a qué bando ayudar (algo que incidía en las consecuencias inmediatas de la partida) o la evolución de nuestro personaje según las habilidades que usara. No obstante no bastó para ganarse la simpatía del público ni de la crítica. Contra todo pronostico, tres años más tarde, Piranha vuelve apostar con la segunda entrega de ese juego.
La trama continúa con los sucesos de la primera parte: el mundo está devastado por los titanes. El héroe sin nombre se ha alistado en la Inquisición (organización militar no-religiosa de españoles que hablan en inglés), se ha aficionado a la bebida y ha perdido un ojo (no necesariamente en este orden). Su vida cambia (una vez más) cuando le mandan infiltrarse entre los piratas para averiguar la manera de destruir el Kraken, el monstruo marino que azota la isla de Caldera. Para ello contará con la ayuda de la intrépida Patty, su padre Barba de acero el pirata y una buena cantidad de nativos. Así pues podemos elegir a cual bando (Inquisición, piratas y nativos) ayudar, selección que se ha convertido en seña de la serie, mientras nos acercamos al desenlace final.
Piratas remojados en ron
Estamos ante un título de rol de acción, es decir, recorremos diferentes lugares, mejoramos nuestras estadísticas, luchamos, conversamos y completamos misiones. Al comenzar nos podemos perder con tantas opciones que se nos brindan, desde formar una tripulación de piratas, entrenar un mono (y controlarlo), mandar nuestro loro al ataque, lanzar arena a los ojos del oponente, utilizar muñecos vudú (entre otras artes de magia negra) y desenterrar tesoros. Las opciones son variadas, pero por desgracia quedan empañadas por tantos defectos que en ocasiones resulta tan incomodo de jugar que quitan las ganas de seguir con la aventura.
El mayor fallo es el ortopédico sistema de combate, pues a veces nuestros ataques no impactan contra su objetivo aunque esté delante, además se juntan la poca movilidad del personaje con el poco preciso sistema de apuntado y defensa. Después están las pantallas de carga que son demasiado largas, mucho más que las de cualquier juego de rol para consolas. Tal espera puede desesperar, así que la mejor opción es amenizarla con lecturas ligeras como La Regenta o El tambor de hojalata.
El sistema de evolución no se basa en "subir de nivel" sino en ganar "puntos de prestigio". Los ganamos al eliminar enemigos, completar misiones y al descubrir zonas nuevas. De hecho nosotros subimos nuestras características al combatir lo menos posible. Las cinco aptitudes básicas son: armas de filo, armas de fuego, resistencia, picardía y magia vudú. Cada especialidad cuenta con numerosas habilidades que se consiguen de una forma inusual: con dinero. A lo largo del mundo hay personajes que te enseñan trucos como dar patadas, robar sigilosamente, persuadir o amenazar durante una conversación... pero siempre con desembolso económico previo. Si no tenemos suficientes pelas seremos un cagarro mindundi incapaz de hacer. Como la vida misma.
Otra curiosidad es que si atacamos a los civiles o demás personajes a traición y sin motivo alguno perdemos gloria y recibimos una paliza por parte de todos los mirones. "Si tocas a uno de los nuestros iremos a por tí en manada", parece ser su lema en la vida. No nos matan pero nos mirarán mal, así que no sabemos que es peor. Por ello lo mejor es recurrir a los duelos, algo muy habitual ya que la gente se parte la cara por cualquier excusa.
A todo esto no se puede negar que existe variedad en el juego, tenemos combates, diálogos con diferentes opciones de respuesta, sigilo y magia. No es algo original pero siempre viene bien. De hecho, resulta más interesante la parte conversacional y de sigilo que la de pelea.
Logo con bufanda
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Ideal para leer por la noche
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Cada fusilero debe tener un color de pelo distinto en Risen 2
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Espadachines en cuclillas
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La famosa patada tira-de-espaldas
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Bonita calavera verde
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