Análisis
Los piratas escocidos de Tacarigua
Los piratas están de moda y Piranha Bytes lo aprovecha para dar un nuevo estilo a su serie Risen.
Por David Vigón Rodríguez
| Publicado el día 22/08/2012 09:00
Otro problema molesto es la falta de camas. Lo normal es que en las ciudades haya posadas para recuperarnos de nuestras heridas o esperar a que salga el sol si es de noche o viceversa, pero encontrar algo aquí es aún más difícil que en la vida real. Sufriremos por encontrar una cama libre, con suerte podemos colarnos en una habitación ajena y dormir furtivamente antes de que venga su dueño y nos eche a espadazos. Es una lástima, porque la opción de despertarnos al mediodía, por la tarde, noche o mañana está bastante bien. Curiosamente encontramos más camas en mitad de la selva que en las ciudades. No entendemos muy bien porque se pensó que es mas practico ir a dormir entre las bestias que entre nuestros congéneres.
Españoles con acento inglés
Parece ser que los diseñadores pusieron más énfasis en los escenarios y los monstruos que en los humanos. No es que los mapas sean originales, pero sí lo suficientes vistosos para pasear en ellos, y más durante las diferentes etapas del día. Ciudades, playas, cuevas, refugios clandestinos, selvas, son comunes pero dignos. Los monstruos son principalmente demonios del mar y como tal son peces abisales que salen a la superficie, piratas-cangrejos o bestias crustáceas. Todos ellos con un atractivo diseño.
Los personajes son otro cantar. Son poco expresivos y la mayoría de los secundarios se parecen demasiado, aunque al menos los principales tienen un diseño decente. Su naturalidad y fluidez de movimientos son nulos, ya que repiten los mismos gestos una y otra vez hasta caer muertos como sacos de patatas, pero lo que merecería un capítulo aparte son los ridículos saltos. Ni hablemos tampoco de los numerosos fallos técnicos como cuando atravesamos un cuerpo que sin motivo alguno flota en el aire (muerto o dormido, da lo mismo), el mal angulo de cámara o la inestabilidad de texturas que desaparecen. Son tantos errores que se enlazan entre ellos como combos y megacombos en busca de la puntuación imperfecta.
El doblaje viene en inglés, y es curioso porque muchos de los personajes son españoles. Ver a gente como Largo o a Pedro hablando en un soso inglés resulta chocante y poco creíble, pero al menos no les han puesto acento mejicano. No es un mal doblaje pero es típico: piratas roncos tras una mala vida, héroes con buenas cuerdas vocales y falsos españoles sin acento. Eso sí, oír a un anglosajón pronunciar nombres en castellano siempre es divertido. Siempre. En cuanto a la banda sonora podríamos asegurar que es lo mejor del juego. Se compone de melodías ambientales que cumplen con creces y otras que son realmente hermosas que intentan evocar a la mejor música orquestal española.
Conclusión
Risen 2: Dark Water no fue un buen juego para PC, y su conversión a consolas es aún peor. Es innegable que tiene buenas ideas como tener una tripulación a nuestras órdenes o los puntos de prestigio, sin embargo se echan a perder por las peleas, animaciones robóticas y oxidadas, fallos gráficos a gogó o las interminables pantallas de carga. En una época en que el rol de acción está tan de moda y hay tanta oferta ( Arcania, Skyrim, Amalur, Fallout), no se puede venir con un producto tan imperfecto. Para vivir aventuras de ultramar con gente por fuera de la ley y con ropa pintoresca mejor ir al cine y ver ¡Piratas!, de los estudios Aardman, que es más satisfactorio.
Templos en cuevas
|
Se puede usar magia negra sin ser negro
|
¡Malditos peces, os odio a todos!
|
Estos crustáceos no son metrosexuales
|
El héroe es medio ciego por usar sólo una mano
|
En Tacarigua hay baúles y piratas sin sostén
|