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Risen
De vacaciones en Isla Mágica
Durante tres años ha estado la desarrolladora alemana, Piranha Bytes, enfrascada en su nuevo proyecto. Con la saga Gothic, que consta ya de tres entregas, consiguió crear una alternativa dentro del panorama rolero de PC que se ganó el beneplácito del jugador más exigente. Su rival durante la próximas navidades será el Dragon Age Origins de Bioware, compañía doctorada en este arte de la fantasía medieval. Por si las expectativas creadas durante tres años y la competencia del nuevo juego de la compañía más reputada en el género no fuesen suficientes, se atreven con un lanzamiento multiplataforma para la consola de Microsoft casi obligados por la situación del mercado. Los altos costes de producción obligan a las compañías a maximizar las inversiones, por lo que una conversión con la plataforma más parecida al PC que existe en el mercado parece la solución más plausible para el pequeño estudio bávaro. La nueva propuesta sigue la senda marcada con anterioridad, el inicio de una nueva saga no enmascara la mecánica y los logros por los que esta compañía es reconocida, pero al menos abre el abanico al grueso de jugadores que no se atrevería a empezar a jugar una cuarta entrega sin conocer los anteriores tíulos. Sin más dilación, empecemos la aventura.
Un día en la playa
Tras un video que muestra cómo un monstruo gigantesco y una descomunal ola vuelcan el navío en el que viajamos, despertamos en una playa entre los restos de la embarcación. Tras recobrar un poco la compostura, entablaremos conversación con la única superviviente (además de nosotros, claro) de la catástrofe. Su nombre es Sara y nos servirá de introducción en el sistema de conversación implantado en el juego. En este inicio nos encomendará las primeras misiones como inspeccionar los restos, buscar algo que sirva de arma o encontrar un sitio seguro. Cada vez que nos topemos con un nudo argumental, podremos optar por diversas variantes que definirán nuestra historia. De esta manera, si posteriormente hablamos de Sara a otros personajes, podremos encontrarla en otras ubicaciones en función de la ideología o facción del individuo con el que hablemos sobre ella... o directamente encontrarla muerta, devorada por los lobos si no le enviamos ayuda.
La gigantesca isla tiene múltiples grupos enfrentados. En los primeros compases de la aventura conoceremos al gremio de luchadores de Don Esteban, los cuales viven en una zona pantanosa y se mantienen en una dura pugna contra el poder fáctico establecido, aunque al poco de llegar comprobaremos que en el seno de su grupo existe una división de opiniones que puede provocar su caída. El otro gran grupo lo forma la Inquisición, con el poder centralizado en Ciudad Puerto, la gran capital de la isla. Se trata de una orden de togas blancas que buscan engrosar sus fuerzas a costa de alistar a cuanto incauto ronde las cercanías, sea de la forma que sea. A medida que avancemos descubriremos un tercer grupo, los Magos de la Fortaleza del Volcán, capaces de adoctrinar en la senda de la magia a cuanto acólito lo solicite. Esta división de facciones consigue crear una ambientación variada y que fomenta la rejugabilidad del título en posteriores partidas.
Cada vez que hablemos con un personaje, manifestará su opinión en función de su situación personal y de la facción a la que pertenezca, modificando su trato hacia el jugador según sus decisiones y las ayudas que preste a cada bando. Poco a poco daremos forma a nuestra historia según nuestras decisiones. Aunque el juego carece de un editor en el que definir el aspecto de nuestro personaje o las habilidades en las que queremos que destaque, al cumplir misiones y al entablar relación con otros individuos accederemos a diferentes mejoras que estarán relacionadas con las actividades o trabajos que realicen.
Además de la clásica subida de niveles por el sistema de puntos de experiencia, tendremos que aprender las habilidades de personajes no jugables versados en esa cualidad, así que para aprender magia deberemos entrar en una orden especializada, o si queremos trabajar el hierro deberemos arrimarnos a un herrero. Si nos hacemos amigos de un cazador, podremos pagarle una suma de dinero para que mejore nuestra destreza con el arco o dos enseñe a destripar un ave con unas tijeras de manera que cada recompensa por acabar con una bestia sea más beneficiosa. Junto a la trama principal, hay centenares de misiones secundarias que sutilmente harán que el jugador se desvíe del lugar al que inicialmente tenía pensado llegar, incitando a explorar por su cuenta y riesgo el extenso entorno.
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