Análisis
Necesitamos más minerales
Este plataformas en 2D nos invita a resolver puzles a millones de kilómetros de distancia. ¿Te vienes?
Por Lord_Auron_
| Publicado el día 15/10/2012 10:36
Los combates contra enemigos suponen el otro grueso jugable del título, y lamentablemente son lo más flojo. Droides voladores, cámaras de vigilancia y soldados a pie armados con armas láser son básicamente todo lo que encontraremos, con alguna pequeña variación visual o en el armamento, pero nada del otro mundo. El principal problema viene en el caso de los humanos y es que su IA es francamente lamentable, y es rarísimo que reaccionen ante granadas o enemigos heridos a su alrededor. Estos combates suponen un mero trámite, y si bien podemos usar la física y los objetos para atacar, no cambia mucho esa sensación. Con todo, se agradece que con pocos disparos ya nos pongan contra las cuerdas, aunque ahí está la regeneración automática de vida para arreglar la situación.
La aventura no dura más de seis o siete horas y ofrece pocos incentivos para rejugarla. Hay coleccionables de oro para recoger en cada uno de los niveles del juego, pero su función no va más allá de otorgar logros (si jugamos mediante Steam) y lo cierto es que en su mayoría pueden ser localizados a simple vista mientras recorremos el escenario con normalidad, lo que le quita parte de la gracia. Además los controles con teclado y ratón son muy cómodos y será muy raro que nos desesperemos en algún momento. También hemos probado la compatibilidad con mando (de Xbox 360) y dudamos que a alguien le vaya a parecer más apropiado; de todas formas no es un juego que exija precisión milimétrica.
Los valores de producción están por encima de lo habitual en el panorama independiente. Aunque la jugabilidad es en 2D, personajes y escenarios están completamente modelados en 3D y a menudo los fondos hacen gala de una profundidad destacable, llenos de detalles por todas partes. Tiene un estilo colorido que en ocasiones puede recordarnos a películas de animación como las de Pixar, y pese a que podría haber un poco más de variedad de escenarios, el diseño es siempre coherente y detallado. El motor gráfico Unity demuestra llevarse bien con los ordenadores porque el rendimiento es excelente y se mueve con fluidez en equipos modestos de hace años, el problema es que más allá de la resolución y brillo no hay opciones visuales para configurar, y tendremos que convivir con dientes de sierra. Aun así, lo dicho: el juego se ve y se mueve más que bien y tiene un estilo con personalidad.
Respecto al apartado sonoro, el actor de doblaje del protagonista (en inglés) hace un gran trabajo que contribuye buenamente a ese carisma al que nos referimos con anterioridad, sin embargo el resto del reparto no destaca por igual. La banda sonora encaja perfectamente con la ambientación y por eso es una lástima que pase tan desapercibida, pues normalmente sólo está presente el sonido ambiental y es en momentos climáticos cuando suena la música, que incluso se permite la colaboración del grupo finlandés Poets of the Fall.
Conclusión
Rochard apunta alto pero no consigue alcanzar las estrellas. Tiene buenas ideas y cualidades que garantizan la diversión, y el atractivo visual convence, pero le falta ambición y capacidad de sorpresa para llegar a ser una experiencia memorable, por no mencionar los problemas en los combates que nos recuerdan que no todo funciona a la perfección. No obstante dudamos que vaya a decepcionar a los jugadores y bien merece una oportunidad.