Análisis
Rock a cuatro bandas
Harmonix acierta de pleno con la secuela de Rock Band
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 18/02/2009 09:05
Hablemos brevemente de los modos de juego de Rock Band 2.
El corazón del juego es “Gira mundial”, que se puede jugar en solitario, con amigos o con desconocidos gracias a Xbox Live. Tras crear los personajes pertinentes (hablaremos en breve del editor), uno ya está dispuesto para empezar una vida que le lleve a lo más alto del Rock n’ Roll Hall of Fame. Las cosas no han cambiado mucho con respecto al primer Rock Band. Tenemos un mapamundi con localizaciones asociadas a locales y conciertos para una buena cantidad de desafíos. En algunos tenemos que salir airosos de un repertorio determinado o de uno escogido totalmente al azar, pero en otros podremos elegir las canciones que queramos. Al obtener buenas críticas (recordemos que pueden ser de tres, cuatro o cinco estrellas) ganaremos dinero, fans e invitaciones para tocar en garitos de más categoría. La leyenda de David Bowie no se forjó de la noche a la mañana, ¿qué esperabais? Como novedad, tendremos la posibilidad de contratar agentes y ayudantes que nos echen un cable en pro del reconocimiento del grupo. Las variables sorpresa se mantienen: uno se puede arriesgar a tocar con la condición de obtener cinco estrellas para llenar las arcas con más rapidez. Se podría decir mucho más del modo, pero con esto es suficiente para que los aspirantes se hagan una idea de lo que van a encontrar. La única pega es que al principio no hay muchas canciones disponibles, así que no habrá más remedio que repetir algunas. Con invertir un poco de tiempo se soluciona.
El dinero que se gana en “Gira mundial” sirve para mejorar la apariencia de los personajes. El editor es prácticamente igual que en la primera entrega, aunque es cierto que se han incluido algunos modelitos adicionales que ponen de manifiesto el delicioso horterismo inherente al rock. Podemos modificar la estatura y el tipo de cuerpo de los personajes, pero no la cara, pero al menos hay unas cuantas diferentes. El pelo sí deja más lugar a la imaginación, con rastas y cardados imposibles de todas las formas y colores. Por supuesto, los instrumentos son totalmente personalizables. No estamos ante un editor tan completo como el de Guitar Hero World Tour, pero en todo caso resulta satisfactorio.
Los que quieran jugar sin complicaciones sin duda acudirán a “Partida rápida”, que esta vez permite crear listas sin el engorro de volver al menú después de cada canción, pero también hay modos para medir la habilidad con un amigo, la imprescindible opción del ensayo y tutoriales para los rezagados. “Batalla de bandas” brilla con luz propia. Se trata de una modalidad online con desafíos que se actualizan constantemente y que proponen al jugador hacer buenas puntuaciones, rachas, porcentajes de notas acertadas y similares. Es una modalidad que da mucha vida útil al juego.
Acabemos el apartado de modos de juego con unas cuantas consideraciones de importancia. El equivalente al uso de la energía estrella de Guitar Hero, aquí llamada éxtasis, afecta al grupo de dos formas: permite salvar un número limitado de veces a los componentes que no han sido capaces de aguantar el ritmo (una idea fabulosa) y multiplica la puntuación total de los instrumentos que intervienen, que no del individuo. Esto quiere decir que hay que estar al tanto de la situación de los compañeros para no desperdiciar un recurso tan valioso.
Rock Band 2 es un juego tremendamente divertido, tanto en solitario como en grupo. Todos los cambios han sido para mejor, lo que contribuye a crear una experiencia de juego más sólida. No se puede negar que hay unas canciones más divertidas que otras, pero las partituras de guitarra y batería están más cuidadas gracias a un nivel más exigente que sólo se dispara en casos puntuales, como el mítico "Painkiller" de los Judas Priest. Hay temas complicados, pero con tiempo se pueden superar. Con todo, el bajo sigue siendo el perjudicado del conjunto, en particular porque rara vez supone un desafío. No es que sea aburrido, pero seguramente no habrá peleas por tocarlo.