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Cada personaje tiene aptitudes diferentes en la pista. Por ejemplo, Beat y Sonic corren rápido, Amigo y Robotnik le imprimen mucha fuerza a la bola, Aiai y Tails son especialistas en golpes con efecto y Nights es de los más equilibrados. Por suerte, no tienen la manía desquiciante de tirarse al suelo como los de Virtua Tennis. ¿Cuántas veces se ve a un tensita lanzarse en plancha para alcanzar la pelota? Poquísimas, eso seguro.
Los partidos de Sega Superstars Tenis no destacan precisamente por su espectacularidad. Por muy a la esquina que se envíe la bola, apenas toma ángulo para conseguir los puntos con rapidez y es probable que se vaya fuera. El saque se hace con un medidor que recuerda al de Virtua Tennis, pero aquí rara vez se ve un punto directo de servicio. A medida que vamos ganando puntos, debajo del personaje se ilumina una estrella que nos permite realizar un ataque especial que modifica la trayectoria de la bola de las formas más extravagantes. No son demasiado difíciles de parar ni tan originales como las de Mario Tennis, pero ahí están.
El problema más grave se presenta en los partidos de dobles. La inteligencia artificial de nuestro compañero es ínfima, cosa que puede desesperar al más paciente. La de los rivales tampoco es excesivamente buena, lo que repercute en la dificultad del título, en general bastante baja. Los partidos de individuales son mucho mejores, pero en los niveles más sencillos se hacen pesados: no divierte mucho ganar un punto detrás de otro porque el otro adversario apenas se mueve. Lo cierto es que estaremos en apuros en contadísimas ocasiones.
Gráficamente, Sega Superstars Tennis entra por los ojos. Los ocho escenarios están bien ambientados y recuerdan a los juegos que representan, aunque en algunos la bola se podría distinguir mejor. Los personajes, pese a no contar con un gran nivel de detalle, están bien animados y se mueven con fluidez, que es más de lo que se suele ver en Nintendo DS. Entre punto y punto saltan escenas en la que el ganador del punto hace un movimiento característico, pero uno prefiere pasarlas tras haberlas visto unas cuantas veces.
El sonido alcanza un buen nivel. Cada escenario tiene un acompañamiento sonoro característico que casa a la perfección con el juego que representa. Atentos especialmente a la canción del escenario de Amigo, que sonará a más de uno. Hasta las melodías que suenan en los menús están bien. Los personajes dicen coletillas de vez en cuando, algo repetitivas pero siempre amenas. Los efectos cumplen con soltura y son los mismos que los de los juegos, como el que suena al coger un anillo en el minijuego de Sonic.
En definitiva, Sega Superstars Tennis no es un juego brillante, pero lo que tiene le sirve para colocarse a la cabeza del género en Nintendo DS, al menos hasta que llegue el prometedor Top Spin 3. Técnicamente luce un buen acabado, pero tiene carencias importantes en aspectos clave como la jugabilidad y la inteligencia artificial. Con todo, sabrá divertir a todo nostálgico que le quiera dar una oportunidad, pero no durante mucho tiempo, que se hace bastante corto.
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