Como hemos comentado, la elección del armamento, que podremos sustituir recogiendo el que suelten los enemigos caídos, afecta directamente a como podamos afrontar las situaciones de combate. Siempre será preferible realizar asesinatos silenciosos cuerpo a cuerpo, bien con el cuchillo, o dejándolos k.o. con la culata de nuestra arma, que delatarnos con imprecisos o ruidosos disparos, que en muchas ocasiones no acabarán con el enemigo de un disparo, y alertará a los refuerzos. Además, si el enemigo se ha dado cuenta de nuestra presencia y está en movimiento, arruinaremos las posibilidades de usar la mira de francotirador y deberemos emplear además más disparos de nuestra arma a distancia.
La reducción de plantilla en nuestro comando, las modificaciones del sistema de control, y especialmente el sistema de fijación de blancos, no empañan la adaptación de la filosofía de la franquicia, aunque este hecho sea más aplicable al offline que al online, donde los jugadores más puristas no soportan la fijación automática de blancos.
El tamaño de las misiones y mapas es bastante generoso, lo que garantiza una buena durabilidad para cada una de las mismas. Como hemos mencionado anteriormente, la posibilidad de rejugar las misiones con diferentes objetivos de sabotaje, rescate de prisioneros, objetivos a destruir, etc., totalmente configurables a través del modo Acción Rápida, añade un buen componente de durabilidad al modo para un único jugador.
Dentro del modo Campaña podremos también volver a rejugar las misiones ya superadas, pudiendo volver a escoger el nivel de dificultad: alférez, comandante o almirante. Además desde ese mismo menú podremos comprobar las misiones ya superadas, y las medallas correspondientes al nivel de dificultad en que las hemos superado. Conseguir todas las medallas será una de nuestras obsesiones en el juego. También podremos acceder a las estadísticas que nos muestran el porcentaje de misiones completado, la precisión, sigilo, trabajo en equipo, porcentaje de objetivos conseguidos, la estadística detallada de muertes y la forma en que asesinamos (disparos, disparos a la cabeza, muertes por sigilo, muertes cuerpo a cuerpo, muertes con cuchillo, las bajas aliadas, etc.).
Sin duda la presencia de los modos ad hoc e infraestructura para hasta dieciséis jugadores, con las formaciones de clanes, mensajes, noticias, listas de amigos, incluyendo los modos de juego más populares de las versiones domésticas: demolición, supresión, extracción, etc., con un lag soportable, que no ralentiza demasiado la acción, y con la posibilidad de utilizar el accesorio head-set, que podremos adquirir en la versión Premium, convierten a este título en un UMD de lo más duradero y provechoso. Los mapas a nuestra disposición en el online son básicamente los mismos del modo para un jugador, y la variedad de armas y equipamiento garantizan un online de lo más interesante, aunque indudablemente no llegue a los niveles de las versiones domésticas, y es que SOCOM es el título online más destacable de PlayStation 2.
Dentro del apartado extras podremos encontrar las armas extra que obtendremos si completamos objetivos en SOCOM 3, como la metralleta de 9 mm, la ráfaga ZX25, el STG 77, personajes extra como Al-Kamil Sarwat, Gamal Imad, Benito Salazar Zayas, Basia Mironova, o el SEAL de élite, que podremos emplear en el multijugador de FireTeam Bravo. También podremos acceder a las películas de los capítulos ya superados, así como al total de objetos extras para SOCOM 3 y SOCOM FireTeam Bravo al interconectar ambas versiones.
A nivel técnico el título presenta ciertos altibajos. La presentación de menués y las CGs de cada capítulo son francamente buenos, mientras que el doblaje y la banda sonora, que recuerda muy, mucho a las de Hans Zimmer, otorgan un carácter cinematográfico al título que le sienta de perlas. Por el contrario, la presencia de clipping en ciertos momentos, las texturas de baja resolución, especialmente si aumentamos el zoom o nos pegamos a ciertos muros, el exceso de niebla en algunas ocasiones, y lo vacíos que pueden resultar ciertos niveles, hacen que la nota final en el apartado gráfico descienda ligeramente.
Antes de cada misión veremos un detallado informe (briefing) con el objetivo de la misma, la información y planos disponibles, las armas a nuestra disposición. Podremos acceder a través de los menués rápidamente a estos mapas y objetivos pendientes, así como al tutorial que nos detalla los controles del juego, todo ello con la clásica estructura de serie militar de TV.
El título poseen un motor que le permite mover a 30 fps constantes toda la acción, sin caídas apreciables, salvo en el multi cuando haya exceso de soldados en pantalla. La variedad de ubicaciones también es destacable, así como la implementación de los distintos visores. Los efectos de las armas sobre distintas superficies, los diálogos, con algún que otro error como el que podemos apreciar en la primera CG del juego, en Chile, y la traducción alcanzan un muy buen nivel, que demuestra lo cuidado de la producción. Podremos escuchar voces en diferentes idiomas, conversaciones de radio, que completan un apartado sonoro fantástico.
SOCOM U.S. Navy SEALs Fireteam Bravo se convierte en el mejor shooter del sistema, y en uno de los títulos más punteros de PSP. Tanto por la oferta jugable, por la filosofía adaptada, por el mimo de la producción, así como especialmente por el fantástico multijugador, nos encontramos ante un juego de lo más recomendable, que se convierte al igual que ocurriera en PlayStation 2, en el título clave del inicio del juego online en el sistema. Una de las únicas pegas que hemos encontrado es tener que reiniciar la misión ante cualquier error, echando por tierra nuestro anterior trabajo, lo que nos obligará a ser especialmente cautos con los rehenes, o evitar conductas a lo Rambo. Pese a todo, se trata de un juego que sin duda enganchará a casi cualquier tipo de jugador.