Aspectos ténicos y modos de juego
El apartado gráfico del juego no pasa de correcto ya que se queda en un plano totalmente secundario frente a la música. Escenarios coloridos muy básicos, con decenas de personajes en pantalla moviéndose al ritmo de las canciones.
En lo que destaca realmente el GD es en la calidad de los temas musicales elegidos, aunque todos sean versiones de temas originales, ya sean exactamente iguales pero con otras voces o remixes con algo más de movimiento para adecuarlas al estilo de juego.
Hay varios modos de juego disponibles. El primero y más basico es el llamado "Arcade Mode", para uno o dos jugadores y basado directamente en la recreativa. A continuación encontramos el "Original Mode", igual que el anterior pero con todas las canciones disponibles. Después aparece el "Challenge Mode" en el que hay que cumplir una serie de requisitios para desbloquear nuevos temas. "Party Mode" es el siguiente e incluye diversos minijuegos, una batalla en el que envías bombas a tu rival y el modo Parejas en el que los dos jugadores tienen que compenetrarse a la perfección. Por último, el juego dispone de un Modo Entrenamiento para practicar los movimientos.
Sistema de juego
Aprender a jugar es bien sencillo, en la pantalla aparecen seis círculos formando una gran circunferencia, dos rojos arriba, dos amarillos en el medio y dos verdes abajo, cada uno de estos círculos indican la posición a la que hay que mover las maracas, por ejemplo abajo a la derecha o arriba a la izquierda. Según se desarrolla la canción van apareciendo unas bolitas azules del centro de la circunferencia. Estas bolitas se mueven a alguno de los seis círculos de colores, y cuando llegan es el momento de mover la maraca hacia esa dirección y agitarla. En ocasiones solo tenemos que mover una maraca, pero otras veces tenemos que mover las dos cada una en una dirección distinta. También es habitual que en algún momento de las canciones aparezca durante unos segundos en pantalla una figura indicándonos una posición que adoptar, si reaccionamos rápido y la hacemos correctamente mejorará nuestra puntuación.
Según acertemos los movimientos vamos rellenando una barra y ganando puntos que nos hacen subir en un ránking que va desde la letra E hasta la A. Si fallamos perdemos un nivel del ránking, por ejemplo pasamos de B a C, y si lo hacemos tan mal de llegar a la letra E aparecerá la pantalla de Game Over.
Aunque el juego está pensado para jugarlo con su correspondiente periférico, cabe destacar que también se puede usar el pad normal de la Dreamcast, si bien el resultado obtenido no es satisfactorio, ya que claramente es un juego creado con la única intención de disfrutarlo con las maracas.
Diversión y conclusiones finales
Gracias al sencillo uso de las maracas y lo acertado de la selección musical, jugar una partida es sinónimo de diversión inmediata. Ya sea jugando sólo o con un amigo la adicción que provoca es inmensa: disfrutar con nuestras canciones favoritas, conseguir superar nuestra propia puntuación, desbloquear nuevas canciones, participar en los divertidos minijuegos, todo está pensado para el disfrute del jugador.
Por todo esto, "Samba de Amigo" se convierte por méritos propios en uno de los mejores juegos musicales de la historia, que marcó el comienzo de una nueva época en este tipo de juegos en consola con la inclusión de periféricos en forma de instrumento musical, y con una selección musical excelente y totalmente adecuada al contexto del juego. Sólo un aspecto le hace bajar algunos puntos y no es otro que la falta de una mayor cantidad de canciones.
Como apunte final comentar que actualmente el juego es una pieza de coleccionismo y alcanza precios estratosféricos en los mercadillos de segunda mano, sobretodo el pack completo (caja, juego, maracas y alfombrilla).
Por Diego Rodríguez Alonso