Análisis
El misterio de Pi
Animation Arts retoma la historia de Nina Kalenkov y se adentra en una clase de historia antigua.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 09/10/2012 10:12
Los alemanes de Animation Arts se han conseguido hacer un hueco en el género de las aventuras gráficas con Secret Files. Esta tercera entrega vuelve a tener como protagonista a Nina Kalenkov, cuya vida parece estar más asentada gracias a la futura boda con su prometido Max Gruber. A pesar de eso, las pesadillas de Nina no cesan y no para de soñar con misteriosos seres que intentan decirle algo.
El comienzo del juego nos lleva hasta Alejandría, donde controlamos a un mercenario que se le ha encargado destruir una serie de papiros de la famosa biblioteca. La historia de Secret Files 3 combina el pasado con el presente continuamente e incluso hay momentos jugables en épocas antiguas como la Italia renacentista y con famosos personajes. Esta tercera entrega es sin duda la más fantasiosa, con muchos elementos y situaciones sobrenaturales.
La historia bebe tanto por temática como por ritmo de thrillers de éxito como El Código DaVinci. Esto puede gustar a unos y disgustar a otros. Por norma general, las aventuras gráficas tienden a ser más sosegadas, con un paso más lento y firme. Sin embargo, Secret Files 3 no da respiro y avanza sin preguntar. La repercusión más evidente es que da la sensación de no poder disfrutar de ninguna localización plenamente y no dar respiro al jugador. La solidez de la trama es evidente, tirando de acontecimientos y personajes reales que esconden un oscuro secreto, una fórmula que toma prestada pero no reinventa. Aún así, se le podría pedir mucha más complejidad a una obra de este tipo y que no tenga que recurrir al típico recurso del fin del mundo.
La jugabilidad point & click sigue siendo igual de útil que siempre. Con un escenario con el que interactuar y un inventario en el que guardar objetos (el tamaño aquí no es un problema) es suficiente para avanzar en toda la aventura.
Echamos mucho en falta conversar con otros personajes (NPC) y sacarles información mientras elegimos diferentes líneas de diálogo y aportamos otras tantas pruebas. La presencia de esto en Secret Files 3 es absolutamente testimonial y, haciendo memoria, podemos contar tres o cuatro momentos en lo que ocurre y de manera muy simple y somera.
El uso del inventario es esencial para resolver los enigmas y la mayoría se basan en ello. Todas las combinaciones son bastante evidentes y no hay soluciones surrealistas ni imposibles. Es más, Secret Files 3 adolece de una falta de dificultad y desafío. Esta característica puede incluso llegar a ser intencionada para conseguir el ritmo adecuado del que hemos hablado antes. En determinadas secciones del juego nos preguntan si deseamos una dificultad mayor o menor, en las que la habilidad prevalece sobre la inteligencia. Estos momentos presentan un reto mayor de lo normal y son de agradecer tanto por esto mismo como por la variedad que aportan.