Las zonas marcadas del anillo del juicio varían en cada uno de los personajes, ya que algunos poseen dos o tres zonas marcadas, mientras que otros pueden tener más o incluso menos, aunque también podemos ampliar o mejorar estas zonas gracias a determinados objetos y
power-ups específicos para tal efecto. También depende mucho el arma que nuestros personajes lleven equipadas, ya que, por regla general, cuanto más poderosa sea el arma en cuestión las zonas marcadas del anillo son más reducidas y complicadas de acertar, exigiendo una precisión casi milimétrica. Dentro de estas zonas (por lo general de color naranja) existe también una pequeña zona de color rojo en la que que si logramos pulsar el botón

justo cuando la aguja pase por ahí, aumentaremos el efecto de la acción (si estamos atacando, el daño será más elevado, por ejemplo). Es verdad que al principio del juego este sistema del anillo del juicio puede llegar a desesperar un poco a algunos jugadores debido a la precisión que existe, pero creednos; tras unas horas, hasta os enamoraréis de él.
Una de las novedades que incorpora esta nueva entrega de la saga es la posibilidad de acumular turnos (como en
Xenosaga), para así reunir poder y efectuar ataques más poderosos. Es algo que requiere de estrategia, ya que el acumular turnos se traduce en no atacar y el enemigo puede darnos la del pulpo, por lo que quizás lo más conveniente en ocasiones es atacar sin dejar respirar al enemigo. La acumulación de turnos es algo que no debe usarse a la ligera.
Al atacar a un enemigo podemos decidir también qué clase de ataque físico queremos realizarle. Podemos hacer un ataque estándar (simplemente golpea al enemigo), aéreo (levanta al enemigo al aire), al suelo (hace que al golpear al enemigo, éste se golpee contra el suelo), etc. La finalidad de estos tipos de ataques es poder planear estrategias, como por ejemplo, si golpeamos a un enemigo y lo levantamos al aire, luego en el siguiente turno podemos usar a otro personaje para que le ataque con un ataque al suelo y provocarle el doble de daños. También tiene mucho que ver si el enemigo es terrestre o aéreo, pues sólo son vulnerables a un tipo de ataque concreto (si atacamos a un rival aéreo con un ataque ídem, apenas le haremos daño, por ejemplo).
También podemos efectuar ataques combo entre varios personajes, si disponemos de los suficientes puntos de Stock (reserva). Podemos efectuar combos de ataques tanto físicos como mágicos y, si lo hacemos bien, podemos llegar a efectuar ataques exclusivos sólo disponibles en este modo. Y hablando de ataques mágicos, podemos ir equipándonos hechizos dentro de los diagramas estelares que podemos ir consiguiendo a lo largo del juego, cada uno referente a un signo zodiacal. La verdad es que, a excepción del hechizo de curación y de algún que otro que proporciona ventajas como más velocidad o defensa, los demás hechizos casi carecen de utilidad real (algo que también se vio en las entregas anteriores). El juego nos permite organizar las magias y equiparlas como nos plazca libremente. Shania es el único personaje que no puede equiparse con diagramas estelares.
OTRAS CARACTERÍSTICAS
Shadow Hearts: From the New World ofrece una lista casi infinita de misiones secundarias. Aunque a priori estas misiones, como bien reza su nombre, son optativas y no obligatorias, la verdad es que avanzar en el juego sin completarlas es un suicidio colectivo, puesto que las recompensas que obtenemos por cumplir esas búsquedas alternativas nos ayudarán muy mucho en la conclusión de la aventura principal. Cada personaje posee sus propias búsquedas secundarias, empezando por el protagonista Johnny. Este personaje, en batalla, puede sacar fotos de los enemigos para conocer su estado, su nivel y sus puntos de vida en pantalla. Pero también podemos llevar estas fotos a varios personajes coleccionistas de imágenes que hay en determinadas ciudades. Al entregarles las fotografías que nos piden nos obsequiarán con objetos o reforzadores muy útiles.