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Además de la ciencia, comercio y defensa, encontramos un componente diplomático para negociar la paz con civilizaciones rivales, obligarlas a rendirnos tributo ante nuestra superioridad militar o incluso enviar espías para robar secretos o sembrar el caos. Este apartado, ya aligerado en las ediciones domésticas de Civilization Revolution, se ha visto empobrecido en su traslado a Nintendo DS. La IA de la CPU es más predecible y ofrece unos comportamientos menos variados y profundos, lo que redunda en un acabado algo menos satisfactorio de las partidas. En cualquier caso, no llega a ser algo especialmente preocupante.
Hacernos con la mecánica de juego del título resulta bastante sencillo. Tanto si conoces la serie como si eres un novato, los consejeros que aparecen en las partidas para explicarte cada nuevo detalle consiguen que afiancemos y ampliemos nuestros conocimientos. Harina de otro costal es decidir la estrategia en plena partida, el equilibrio entre ciencia y militarismo, las decisiones de construir maravillas o atraer a eminencias que pueden llegar a paralizar el crecimiento demográfico de nuestras ciudades y, por extensión, de nuestro imperio. En cualquier caso, resulta bastante recomendable iniciar nuestra andadura asentando los puntos básicos de la defensa para evitar sorpresas desagradables y pasar a potenciar la ciencia y economía. Una economía pujante nos permite acelerar la producción de edificios y unidades mediante dinero, lo que en ciertos puntos de la partida resulta vital.
Como hemos mencionado anteriormente, el sistema de control y la interfaz son bastante sencillos. Toda la gestión de desplazamientos, unidades, combate, evolución, diplomacia, así como infraestructuras de construcción de unidades, edificios, carreteras o prioridades en la obtención de recursos se realiza mediante una cómoda interfaz que facilita tanto el empleo del Stylus y la pantalla táctil como el uso de la cruceta digital y los botones frontales y superiores. Defender una ubicación con una unidad militar es tan simple como pulsar el botón “Y”, parar un turno se realiza con “B”, podemos crear ciudades con colonos pulsando únicamente el botón “X”, dirigir a las unidades a nuevos destinos pinchando y arrastrando la trayectoria con el Stylus o moviendo la cruceta. En las ubicaciones donde aparecen varias unidades se utiliza un sistema de apilamiento que nos informa a través de una barra vertical de las unidades allí colocadas. Especialmente en ciudades de enorme tamaño podremos encontrar todas las unidades defensivas construidas más las obtenidas en bonificaciones. Con sólo pinchar sobre su ubicación, aparecerá la barra con todas las unidades y podremos seleccionar el grupo o unidad en concreto a la que queremos ordenar nuevas acciones.
Pasar de una unidad a otra es bien sencillo, tanto que podemos confiar en la propia interfaz de juego que saltará a la siguiente activa automáticamente, además de entrar dentro de la pantalla de gestión de ciudades que hayan finalizado sus tareas en el turno actual. Podemos saltar manualmente de una a otra pulsando “L”. Al pulsar el botón R de vuestra Nintendo DS se entra en un menú desde el que se gestionan la obtención de nuevas unidades y construcciones a través de la barra de comandos izquierda, así como las prioridades en la obtención de recursos mediante la barra derecha.
A la izquierda y de arriba abajo encontramos el menú de construcción de unidades y edificios en el que también podemos ordenar el acometimiento de las maravillas, la construcción de carreteras, la aceleración de producción, así como la consulta de la lista de edificios disponibles en esa ciudad y también de sus maravillas. Todo resulta accesible tanto mediante el Stylus, como también a través de la cruceta digital y el botón “A”. En esta misma pantalla de gestión de ciudad vemos el plano centrado sobre la ubicación de la ciudad activada, con los recursos de producción que podemos explotar en ese momento y que aumentarán al construir infraestructuras y obtener progresos tecnológicos. Con pulsar en las flechas de la pantalla táctil podremos saltar de una ciudad a otra, aunque también se puede realizar esta acción con “L” y “R”.
En la pantalla superior de nuestra Nintendo DS casi siempre encontramos interesante información complementaria como el tipo de prioridad en la explotación de recursos, el número de turnos restantes hasta el crecimiento de la ciudad, crecimiento que en muchas ocasiones necesita de la construcción de infraestructuras como acueductos, los turnos restantes hasta la finalización de la construcción en curso y usos contextuales de los botones frontales así como bonificadores. Esta pantalla también se emplea para mostrarnos la acción en pleno combate, con unas sencillas animaciones que otorgan algo de brillo a un motor gráfico eminentemente 2D bastante estático.
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